Sordo dice que la renuncia a compensar pensiones por IPC negativo es un «paso», pero queda «mucho que afinar»

Defiende que los ERTE derivados de la pandemia deben seguir vigentes mientras sigan las restricciones a la actividad normal

BILBAO, 20 (EUROPA PRESS)

El secretario general de CC.OO., Unai Sordo, ha afirmado este martes que la renuncia del Gobierno a establecer compensaciones en la subida de las pensiones en caso de IPC negativos son «pasos que se van dando», pero quedan «muchas cosas que afinar» en torno a la reforma de las pensiones.

En una entrevista concedida a Radio Vitoria recogida por Europa Press, Sordo se ha referido, de esta manera, a la reforma de pensiones y al compromiso del Ministerio de Seguridad Social a subir las pensiones conforme al IPC, sin que haya compensaciones por inflación negativa en los tres años siguientes.

Sordo ha señalado que ha costado lograr el acuerdo porque ha habido bastantes «idas y venidas» con el sistema de revalorización de las futuras pensiones, y ha indicado que el Ejecutivo planteó algunas «fórmulas complejas de entender» que, a su juicio, no garantizaban «con absoluta certeza» el mantenimiento del poder adquisitivo.

El líder sindical ha asegurado que, ante la negativa de los sindicatos a establecer ese tipo de cláusulas, hubo una última propuesta del Gobierno que sí garantiza la revalorización para que las pensiones «no vuelvan a perder poder adquisitivo».

«Son pasos que se van dando, que se van ganando y vamos a ver si somos capaces de continuar con una negociación que está siendo complicada», ha añadido.

Preguntado por si considera intransigente la actitud del ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, Sordo, tras asegurar que este lunes cambiaron una de las posiciones que tenía, ha afirmado que las posiciones en las mesas de negociación «siempre son duras, hay muchos intereses creados» y también hay una posición de las organizaciones empresariales que, «en general, están poco proclives al acuerdo».

«Y los sindicatos seguimos con una hoja de ruta muy clara y en CC.OO. hemos dicho que lo que toca en materia de pensiones fundamentalmente es la derogación de la reforma del año 2013 y mejorar de una forma importante la estructura de ingresos de la Seguridad Social», ha añadido.

Según ha manifestado, se pueden tomar «múltiples medidas» y ha destacado que algunas se han conseguido y otras no, como el destope de la bases máximas de cotización.

En relación a la propuesta en torno a los nuevos coeficientes de penalización de la jubilación anticipada y si podría se un escollo, ha indicado que «podría serlo» porque hay que tener en cuenta que generalmente se producen porque las personas son «expulsadas del mercado de trabajo» y tienen «enormes dificultades» para volver a trabajar, por lo que cree que no sería «de recibo, ni entendible» que se «endurecieran» los coeficientes de reducción de la cuantía de la pensión.

En el caso de las jubilaciones anticipadas voluntarias, cree que la forma de que se «acomoden más a la edad legal de jubilación» no debe ser la «penalización» de esos coeficientes de reducción, sino «el incentivo a que puedan permanecer esos meses de más hasta que su edad legal de jubilación y la efectiva estén más alineadas».

Sordo ha asegurado que no van a transigir con un «endurecimiento generalizado» de las condiciones de jubilación anticipadas, sino que «más bien al contrario». «Lo que estamos planteando es que las personas que vienen del desempleo, tengan mayores facilidades para poder acogerse a esas jubilaciones, que la mayoría de las veces no son voluntarias».

El dirigente sindical reconoce que «todavía quedan bastantes cosas por negociar» para llegar a un acuerdo sobre la reforma de las pensiones y hay «muchas cosas que afinar». Además, ha indicado que esa reforma no es una «variable al margen» de otras negociaciones como la reforma laboral o la del SMI. «Ojalá pudiéramos ir resolviendo acuerdos de aquí al verano porque sería muy bueno para la clase trabajadora y para el país también», ha añadido.

También ha señalado que hay que resolver problemas como el hecho de que España siga siendo el país «con más temporalidad de Europa» o en el que «la gran mayoría de empresas, ante el más mínimo problema, optan por la fórmula del despido para ajustar costes». «Y esto requiere de una negociación seguramente un poco más pausada», ha manifestado.

Sordo cree que reducir la modalidades de contrato «debiera servir» para reducir la temporalidad, pero ha apuntado que la temporalidad en España «se da la mayor parte de las veces en fraude de ley».

«Por lo tanto, el secreto no es que hay tres o cuatro contratos, -en mi opinión, tres son demasiado pocos para nuestro sistema productivo-, la cuestión es que respondan a una causa, que el contrato temporal se dé cuando realmente exista una causa objetiva que justifique esa temporalidad y que, cuando esté en fraude de ley, tenga una sanción lo suficientemente disuasoria», ha añadido.

Cuestionado por la temporalidad en el sector público vasco, donde hay convocada una huelga para el 22 de abril, Sordo ha señalado que hay que ir a un proceso de «consolidación de plantillas» y de oferta públicas de empleo «sostenido en el tiempo».

ERTES

Por otra parte, ha defendido que los ERTEs derivados de la pandemia deben seguir vigentes «en tanto en cuanto siga habiendo restricciones a la actividad normal» y seguramente «un poquito más para permitir que las empresas recuperen la normalidad».

Unai Sordo ha indicado que, junto con la extensión de los ERTEs, cree que hay que ir pensando en «una nueva fórmula para tiempos de normalidad» donde «cuando hay problemas en las empresas, transiciones de empleo o cambios en la forma de producir», en lugar de optar «por la vía de los despidos, se opte por otras fórmulas». «Hay que buscar alguna fórmula alternativa, más parecida a cómo se trabaja en Alemania», ha apuntado.

Por otro lado, ha defendido que es el momento de acometer una reforma fiscal porque la recuperación económica va a llegar «de una forma importante en cuestión de meses» en la medida que se consolide el proceso de vacunación. «Si queremos que en el año 2022 la recaudación empiece a asemejarse a la de la media de los países europeos, hay que ir poniendo medidas encima de la mesa», ha agregado.

Sordo cree que en la segunda parte del año el repunte económico va a ser «muy intenso», incluso «un poco más de lo que están diciendo las estadísticas oficiales», aunque ha señalado que «todo depende del ritmo de vacunación».

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