Trump amenaza a Irán mientras el Dow Jones pierde 507 puntos
Donald Trump ha amenazado con nuevos ataques contra Irán después de que los hutíes ampliaran la guerra al mar Rojo. El movimiento coloca bajo presión una segunda gran arteria energética, mientras el tráfico por el estrecho de Ormuz continúa severamente alterado. El petróleo Brent llegó a superar los 102 dólares por barril y reactivó el temor a otra oleada inflacionista.
El Dow Jones cerró con una caída de 506,93 puntos, hasta los 51.711,65, en una jornada marcada también por el castigo a Alphabet y Tesla.
Trump afirmó que Estados Unidos responsabilizará a Irán si los hutíes vuelven a atacar embarcaciones saudíes. El presidente prometió un «gran castigo militar» contra Teherán y contra el movimiento yemení, al que calificó como fuerza subordinada a la República Islámica.
La advertencia llega después de 12 noches consecutivas de bombardeos estadounidenses sobre Irán y cuando la Casa Blanca estudia ampliar todavía más la ofensiva. Trump sostiene que las acciones hutíes no pueden separarse del apoyo financiero, tecnológico y militar proporcionado por Teherán.
El mar Rojo entra en guerra
Los hutíes aseguraron haber atacado los petroleros saudíes Encelia y Layla mediante misiles y drones. Arabia Saudí sólo había confirmado inicialmente el impacto sobre el primero, por lo que parte del relato del grupo todavía carecía de verificación independiente.
La ofensiva sigue al anuncio hutí de un bloqueo naval contra Arabia Saudí. El objetivo no es únicamente dañar dos barcos, sino amenazar las exportaciones que Riad desvía hacia el mar Rojo para reducir su dependencia de Ormuz. El conflicto abre así un segundo frente sobre la infraestructura energética regional.
El petróleo rompe los 100 dólares
El Brent avanzó alrededor de un 7% y cerró en 100,69 dólares, después de alcanzar durante la sesión niveles cercanos a los 102. Fue su precio más elevado desde mayo y una subida cercana a 30 dólares respecto al comienzo de julio.
El mercado teme que la presión simultánea sobre Ormuz y Bab el Mandeb reduzca las rutas disponibles para transportar crudo. Por este último corredor pasan unos 4,2 millones de barriles diarios, mientras Ormuz canalizaba cerca de 21 millones. La amenaza ya no recae sobre un único cuello de botella, sino sobre los dos accesos marítimos fundamentales de Oriente Próximo.
El Dow acusa el golpe
Wall Street cerró en rojo. El Dow Jones perdió un 0,97%, equivalente a 506,93 puntos, y terminó en 51.711,65. El S&P 500 retrocedió un 1,2%, hasta los 7.408,30 puntos, mientras el Nasdaq cayó un 2,2%, hasta 25.137,69. Fue la peor sesión del mercado estadounidense en aproximadamente un mes.
El salto del petróleo elevó las expectativas de inflación y las rentabilidades de los bonos. La consecuencia es clara: si la energía continúa encareciéndose, la Reserva Federal tendrá menos margen para bajar los tipos e incluso podría verse obligada a estudiar un endurecimiento adicional.
No fue sólo la guerra
Atribuir toda la caída del Dow a la amenaza de Trump ofrecería una explicación incompleta. Alphabet se desplomó alrededor de un 7% después de elevar hasta 205.000 millones de dólares su previsión máxima de inversión anual. Tesla perdió cerca de un 14% tras publicar un flujo de caja libre negativo y confirmar otro fuerte ciclo de gasto.
La jornada reunió así los dos temores que ahora dominan el mercado: petróleo caro y retornos inciertos sobre la inteligencia artificial. La geopolítica presionó los tipos; el gasto tecnológico golpeó las valoraciones.
Dos estrechos bajo presión
Entre el 12% y el 15% del comercio marítimo mundial, además de alrededor del 30% del tráfico internacional de contenedores, utiliza el corredor del mar Rojo. Una interrupción prolongada obligaría a rodear África, elevando los tiempos de viaje, los seguros y el consumo de combustible.
Irán dispone así de una estrategia de presión en pinza: capacidad propia en Ormuz y aliados armados junto a Bab el Mandeb. Sin embargo, una ofensiva estadounidense contra Yemen o nuevos ataques sobre territorio iraní podrían extender todavía más una guerra que ya afecta a Jordania, Kuwait y otras bases regionales.
La factura de otra escalada
La amenaza de Trump pretende disuadir, pero también eleva el coste de cualquier incidente futuro. Si los hutíes vuelven a alcanzar un petrolero, la Casa Blanca habrá limitado públicamente su margen para no responder. Si ataca, Teherán podrá ampliar sus represalias contra instalaciones estadounidenses o rutas comerciales.
El cierre del Dow muestra que la guerra ya ha superado el terreno militar. Cada misil sobre el mar Rojo puede convertirse en petróleo más caro, inflación persistente, tipos elevados y menores valoraciones bursátiles. Washington busca imponer un límite a Irán; los mercados temen que la respuesta termine eliminando los pocos límites que todavía conserva el conflicto.