Resultados empresariales

Intel se desploma casi un 15% tras decepcionar con sus previsiones

Las acciones de Intel registraron una fuerte caída en bolsa después de que sus resultados trimestrales, pese a superar las expectativas de ingresos, no lograran convencer a los inversores debido a unas previsiones débiles para 2026 y advertencias sobre problemas de suministro.

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EPA/JOHN G. MABANGLO

Fuerte castigo del mercado

Las acciones de Intel Corp. profundizaron sus pérdidas este viernes y llegaron a caer casi un 15%, después de que el fabricante estadounidense de semiconductores publicara unos resultados financieros que no lograron satisfacer al mercado. A pesar de que los ingresos superaron las estimaciones de los analistas, el foco de los inversores estuvo puesto en las previsiones para el ejercicio fiscal 2026, que fueron recibidas con escepticismo.

A las 9:33 de la mañana, hora del Este, los títulos de Intel se hundían un 14,86%, cotizando en torno a los 46,25 dólares por acción, lo que situó al valor entre los peores desempeños del día en Wall Street.

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Fuente: Baha News

Ingresos mejores de lo esperado, pero insuficientes

En su informe de resultados, Intel informó de unos ingresos trimestrales superiores a lo previsto, lo que en otras circunstancias podría haber impulsado la cotización. Sin embargo, los inversores pasaron rápidamente por alto este dato positivo y centraron su atención en el mensaje a futuro de la compañía.

La dirección de Intel reconoció que el entorno sigue siendo desafiante, marcado por una demanda volátil y por dificultades operativas que podrían afectar su capacidad para responder al mercado en el corto plazo.

Previsiones débiles para 2026

El principal detonante de la caída fue la guía para el próximo trimestre fiscal, correspondiente al inicio del ejercicio 2026. Intel señaló que espera unas ventas de entre 11.700 y 12.700 millones de dólares, una horquilla que, según los analistas, quedó por debajo de las expectativas del mercado.

La empresa también advirtió que mantener el ritmo de la demanda será complicado durante el primer trimestre fiscal, lo que aumentó las dudas sobre la recuperación del negocio frente a una competencia cada vez más intensa en el sector de los chips.

Problemas de suministro a corto plazo

Durante la presentación de resultados, el director financiero de Intel, David Zinsner, explicó que la compañía podría enfrentarse a su nivel más bajo de suministro disponible en el próximo trimestre. No obstante, trató de tranquilizar a los mercados al asegurar que la situación debería mejorar en el segundo trimestre fiscal, a medida que se normalicen ciertos procesos internos y de producción.

Aun así, estas declaraciones no fueron suficientes para calmar a los inversores, que reaccionaron con ventas masivas ante el riesgo de cuellos de botella en un momento clave para la estrategia de crecimiento de Intel.

Presión competitiva en el sector de semiconductores

El desplome bursátil también refleja la creciente presión competitiva que enfrenta Intel en el mercado global de semiconductores. Rivales como Nvidia, AMD y grandes fabricantes asiáticos han ganado terreno en áreas clave como la inteligencia artificial, los centros de datos y los chips avanzados, obligando a Intel a realizar fuertes inversiones para recuperar liderazgo.

Estas inversiones, aunque estratégicas a largo plazo, pesan en el corto plazo sobre los márgenes y elevan la sensibilidad del mercado ante cualquier señal de debilidad en las previsiones.

Reacción de los inversores

Los analistas señalaron que la reacción negativa del mercado responde menos a los resultados actuales y más a la incertidumbre sobre el crecimiento futuro de la compañía. En un entorno en el que los inversores exigen claridad y solidez en las previsiones, cualquier indicio de desaceleración suele traducirse en fuertes correcciones bursátiles.

La caída de Intel se produce además en un contexto de elevada volatilidad en los mercados tecnológicos, donde los resultados trimestrales están teniendo un impacto especialmente pronunciado en las cotizaciones.

Perspectivas a medio plazo

Pese al castigo en bolsa, algunos expertos consideran que Intel mantiene fundamentos sólidos a largo plazo, especialmente si logra ejecutar con éxito su estrategia de modernización de fábricas y expansión de capacidades de producción. Sin embargo, advierten que el camino será irregular y que la compañía seguirá bajo estrecha vigilancia del mercado en los próximos trimestres.

Por ahora, el fuerte retroceso de la acción refleja la pérdida de confianza inmediata de los inversores ante un panorama que, aunque no es negativo en términos de ingresos actuales, genera dudas sobre la evolución del negocio en 2026.

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