Eslovaquia rechaza la invitación de Trump al Board of Peace
El Gobierno de Eslovaquia anunció este miércoles que no se unirá, por el momento, al Board of Peace, la iniciativa propuesta por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para crear un organismo internacional paralelo centrado en la paz global. La decisión se basa en el elevado coste de membresía de 1.000 millones de dólares y en la preocupación de que esta nueva institución pueda duplicar funciones del sistema de Naciones Unidas, considerado por Bratislava como el marco fundamental de la cooperación internacional.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Eslovaquia subrayó en un comunicado oficial que la Carta de la ONU sigue siendo el documento central que regula la coexistencia pacífica de los Estados y que cualquier iniciativa paralela debe evaluarse con extrema cautela. Además del costo financiero, el Gobierno expresó preocupaciones sobre la eficacia y la legitimidad de un organismo que podría competir con instituciones ya existentes, lo que podría fragmentar la diplomacia multilateral y crear tensiones entre los países miembros.
El primer ministro eslovaco, Robert Fico, indicó recientemente que se necesita mayor claridad sobre el funcionamiento del Board of Peace y sobre los criterios de decisión y gobernanza dentro del consejo. Según Fico, Eslovaquia prefiere reforzar y reformar las instituciones de la ONU en lugar de reemplazarlas, manteniendo así su compromiso con la diplomacia multilateral tradicional y con la búsqueda de soluciones consensuadas a nivel internacional.
documento central que regula la coexistencia pacífica de los Estados y que cualquier iniciativa paralela debe evaluarse con extrema cautela.
Comparación con otras posiciones europeas
Eslovaquia no es el único país europeo en mostrar reservas. Francia, Reino Unido y Alemania rechazaron de manera explícita la invitación de Trump, citando razones similares relacionadas con la duplicación de funciones y la necesidad de mantener la centralidad de la ONU. Sin embargo, otros estados europeos han manifestado cierto interés en explorar la iniciativa, al igual que Israel, cuyo primer ministro, Benjamin Netanyahu, ha mostrado disposición a participar bajo ciertos parámetros de cooperación bilateral y multilateral.
Este contraste refleja las diferencias estratégicas dentro de Europa sobre cómo abordar la gobernanza global y la seguridad internacional. Mientras que algunos países optan por fortalecer la arquitectura existente de la ONU, otros consideran que iniciativas complementarias podrían ofrecer flexibilidad y rapidez en la toma de decisiones, especialmente en situaciones de crisis donde la burocracia tradicional de la ONU podría retrasar las acciones.
La visión de Trump y el Board of Peace
El Board of Peace ha sido promovido por la administración Trump como un nuevo organismo internacional diseñado para gestionar conflictos y promover la paz de manera más ágil que los mecanismos tradicionales de Naciones Unidas. La propuesta incluye una membresía de 1.000 millones de dólares anuales, que cubriría los gastos operativos y las misiones de mantenimiento de la paz, así como la creación de un consejo permanente de toma de decisiones.
Desde la perspectiva estadounidense, el Board of Peace podría permitir a Washington y a aliados estratégicos intervenir con mayor eficacia en crisis internacionales, estableciendo protocolos de acción rápida y evitando retrasos derivados de la diplomacia multilateral convencional. No obstante, críticos de la iniciativa advierten que la elevada inversión y la creación de un organismo paralelo podrían generar tensiones entre las potencias y desincentivar la cooperación con la ONU, que sigue siendo el marco de referencia global para la paz y la seguridad.
diseñado para gestionar conflictos y promover la paz de manera más ágil que los mecanismos tradicionales de Naciones Unidas.
Implicaciones políticas para Eslovaquia
La decisión de Bratislava de no unirse al Board of Peace tiene implicaciones políticas tanto internas como externas. Internamente, refuerza la imagen de un gobierno que prioriza la prudencia fiscal y la defensa de las instituciones internacionales existentes. La membresía de 1.000 millones de dólares sería difícil de justificar ante la ciudadanía, considerando la necesidad de equilibrar gastos públicos y prioridades nacionales.
Externamente, Eslovaquia busca mantenerse alineada con sus socios europeos en cuestiones de política internacional, evitando compromisos que puedan generar fricciones con la Unión Europea o con otros miembros permanentes y no permanentes de la ONU. Al mismo tiempo, el país mantiene su interés en obtener un asiento no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, lo que refleja su intención de participar activamente en la diplomacia global sin comprometerse a un proyecto paralelo con costos elevados y legitimidad cuestionable.
Riesgos y desafíos del Board of Peace
Expertos en relaciones internacionales señalan que el Board of Peace enfrenta desafíos significativos en términos de legitimidad, gobernanza y financiamiento. La participación de un número limitado de países con altos desembolsos podría crear desequilibrios en la toma de decisiones y generar resentimiento entre naciones que no forman parte del consejo o que no pueden costear la membresía.
Asimismo, la existencia de un organismo paralelo a la ONU podría fragmentar la diplomacia multilateral, al generar canales duplicados de negociación y competencia por recursos y liderazgo internacional. Para países como Eslovaquia, estas preocupaciones pesan más que los posibles beneficios de una mayor flexibilidad en intervenciones de paz, lo que explica su decisión de declinar la invitación por ahora.
Aunque Eslovaquia ha rechazado la invitación en esta fase, el gobierno no descarta revisar su posición si se aclaran aspectos financieros y de gobernanza. La prioridad sigue siendo reforzar la participación en la ONU y explorar mecanismos de cooperación internacional que no comprometan la estabilidad de las instituciones existentes ni generen cargas económicas excesivas.
En este contexto, la administración Trump podría continuar buscando aliados para consolidar el Board of Peace, especialmente entre países interesados en asumir un rol más activo en operaciones de mantenimiento de la paz y resolución de conflictos, mientras que naciones cautelosas como Eslovaquia mantienen una posición prudente y defensiva. La tensión entre la creación de nuevos mecanismos y la preservación de la arquitectura global tradicional seguirá siendo un tema central en la diplomacia internacional durante los próximos meses.
