El Reino Unido rechaza firmar el tratado del Board of Peace propuesto por Trump
l Reino Unido no se sumará al tratado del “Board of Peace” impulsado por el presidente estadounidense Donald Trump y previsto para firmarse este jueves en el marco del Foro Económico Mundial de Davos. Así lo confirmó la ministra británica de Exteriores, Yvette Cooper, quien expresó serias dudas legales y políticas sobre la iniciativa, especialmente por la participación del presidente ruso Vladimir Putin en un proyecto que, según Londres, carece de garantías reales de compromiso con la paz en Ucrania.
Londres se desmarca del acuerdo
En declaraciones a BBC Breakfast, Yvette Cooper dejó claro que el Reino Unido no figurará entre los firmantes del tratado durante la ceremonia prevista para las 10:30 de la mañana, hora local. La jefa de la diplomacia británica subrayó que el documento plantea “cuestiones legales mucho más amplias” que requieren un análisis profundo antes de cualquier adhesión formal.
Según Cooper, el Gobierno británico considera prematuro respaldar una iniciativa que aún no ofrece claridad sobre su alcance jurídico, sus mecanismos de aplicación ni sus consecuencias para el equilibrio diplomático internacional.
Dudas por la participación de Rusia
Uno de los puntos más sensibles para Londres es la presencia de Vladimir Putin en el proyecto. Cooper fue tajante al señalar que resulta problemático hablar de un tratado de paz cuando, a juicio del Reino Unido, no existen señales creíbles de un compromiso real de Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania.
“Tenemos serias preocupaciones por el hecho de que el presidente Putin forme parte de algo que se presenta como un foro de paz, cuando no hemos visto avances concretos ni cambios sustanciales en su postura respecto al conflicto”, afirmó la ministra.
El “Board of Peace” de Trump
El “Board of Peace” es una iniciativa impulsada directamente por Donald Trump, quien se ha presentado como su principal promotor y futuro presidente del organismo. La propuesta busca reunir a un grupo selecto de líderes internacionales con el objetivo declarado de mediar en conflictos globales, con especial atención a Gaza y Ucrania.
Trump ha defendido el proyecto como una alternativa “práctica y directa” a los mecanismos multilaterales tradicionales, una visión que ha generado tanto apoyos como fuertes reticencias entre aliados occidentales.
Un apoyo internacional desigual
La negativa del Reino Unido se suma a las reservas expresadas por otros países europeos, que han cuestionado la legitimidad, el diseño institucional y la coherencia política del consejo. Francia y los países nórdicos ya habían manifestado su escepticismo, mientras que otras capitales optan por mantener una posición prudente y observar la evolución del proyecto antes de tomar una decisión definitiva.
En contraste, Trump ha asegurado contar con el respaldo de varios líderes internacionales, a quienes presentó como dispuestos a explorar “nuevas vías” para la resolución de conflictos prolongados.
Davos como escenario de tensiones diplomáticas
El Foro Económico Mundial de Davos se ha convertido este año en un escenario de fricciones políticas, donde la iniciativa estadounidense ha añadido un nuevo foco de debate entre los asistentes. Mientras Washington busca capitalizar el evento para dar visibilidad al “Board of Peace”, varios gobiernos europeos aprovechan el foro para marcar distancias y reafirmar sus principios diplomáticos tradicionales.
Para Londres, Davos no es el lugar adecuado para firmar un tratado de esta magnitud sin un debate parlamentario previo y sin garantías claras sobre su compatibilidad con el derecho internacional.
El enfoque británico sobre la paz en Ucrania
El Reino Unido ha sido uno de los principales apoyos de Ucrania desde el inicio de la invasión rusa, tanto en el plano militar como diplomático. Desde esta perspectiva, el Gobierno británico insiste en que cualquier iniciativa de paz debe partir de condiciones verificables, respeto a la soberanía ucraniana y compromisos claros por parte de Rusia.
Fuentes diplomáticas británicas subrayan que Londres no se opone al diálogo, pero sí a los gestos simbólicos que, en su opinión, podrían legitimar a Moscú sin avances reales sobre el terreno.
Implicaciones para las relaciones transatlánticas
La decisión de no firmar el tratado no implica, según Cooper, un distanciamiento general entre Londres y Washington. No obstante, evidencia diferencias de enfoque entre ambos aliados sobre cómo gestionar los conflictos internacionales y el papel de nuevos mecanismos diplomáticos impulsados fuera de las estructuras tradicionales.
Analistas consideran que este desacuerdo podría convertirse en un precedente relevante para otros países que dudan sobre la conveniencia de sumarse a la iniciativa de Trump.
Un tratado con futuro incierto
Con la ausencia de algunos aliados clave, el futuro del “Board of Peace” queda rodeado de incertidumbre. La falta de consenso entre las principales potencias occidentales podría limitar su credibilidad y eficacia desde su nacimiento.
Mientras la ceremonia de firma sigue adelante en Davos, la postura británica deja claro que el debate sobre la paz, la legalidad y la legitimidad diplomática está lejos de cerrarse.
