Feijóo acusa a Sánchez de llevar a España a una «decadencia moral» y reclama una regeneración institucional

El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha aprovechado su balance de 2025 para lanzar su crítica más dura hasta la fecha contra el Gobierno de Pedro Sánchez, al que define como «el peor de la historia democrática» y responsable de una etapa de «decadencia moral» en España. Sobre esa base, el líder del PP dibuja un catálogo de fracasos, alerta de un deterioro de la imagen exterior del país y se presenta como alternativa para una «regeneración institucional».

Alberto Núñez Feijóo durante su rueda de prensa en diciembre 2025, criticando la gestión del gobierno de Pedro Sánchez<br>                        <br>                        <br>                        <br>
Alberto Núñez Feijóo durante su rueda de prensa en diciembre 2025, criticando la gestión del gobierno de Pedro Sánchez

En su intervención, Feijóo articuló su discurso en torno a diez fracasos que, a su juicio, resquebrajan la confianza ciudadana en el Ejecutivo: desde la pérdida de la mayoría parlamentaria hasta la crisis de la vivienda, pasando por el “apagón energético”, la precariedad juvenil, el empobrecimiento de las familias, la desprotección de las mujeres y los escándalos de corrupción. A ello sumó un diagnóstico de “desbordamiento político y moral”, con consecuencias en la convivencia interna y en la credibilidad de España ante sus socios europeos. Frente a este escenario, el líder popular reclamó una «regeneración» profunda de las instituciones y se presentó como preparado para gobernar en solitario o mediante acuerdos parciales.

Los diez fracasos que erosionan la confianza

Feijóo abrió su balance subrayando lo que considera el primer gran síntoma de desgaste del Ejecutivo: la pérdida de la mayoría parlamentaria. En su lectura, este hecho ha obligado al Gobierno a «navegar sin base sólida», en un mar de pactos puntuales y cesiones que, según el PP, han debilitado la capacidad de decisión y la estabilidad política.

A partir de ahí, desplegó un inventario de “diez fracasos” que, a su juicio, explican la desconfianza creciente hacia el Ejecutivo: una crisis de vivienda que deja fuera del mercado a buena parte de la juventud, un “apagón energético” que se traduciría en incertidumbre para hogares y empresas, y una sociedad en la que los jóvenes se ven atrapados en la precariedad mientras las familias se empobrecen.

En paralelo, el líder del PP denunció una supuesta desprotección de las mujeres, a las que, según su crítica, el Gobierno habría «abandonado» en un contexto de aumento de la preocupación por la seguridad y la violencia. El capítulo se completa con la referencia a escándalos de corrupción que, en su opinión, terminan por consolidar la imagen de un Ejecutivo «sin rumbo ni ejemplaridad».

“Desbordamiento político y moral”

Más allá de los indicadores concretos, Feijóo quiso subrayar una idea de fondo: la existencia de un “desbordamiento político y moral” que estaría golpeando la convivencia y fragmentando el clima social. No habla de una crisis puntual, sino de una dinámica que, según él, afecta a la percepción que los propios ciudadanos tienen de sus instituciones y de la clase política.

En su diagnóstico, la erosión interna se proyecta también hacia fuera. El líder popular sostiene que los socios europeos observan con creciente desconfianza la evolución política de España, lo que afectaría la posición del país en debates sensibles como la seguridad o el apoyo a Ucrania. Es, en su planteamiento, un doble daño: pérdida de estabilidad interna y debilitamiento de la voz española en el tablero europeo.

Política exterior y alianzas cuestionadas

Feijóo reservó una parte de su intervención para criticar la política exterior del Ejecutivo, con especial énfasis en la relación con regímenes cuestionados. Mencionó de forma expresa el vínculo con Nicolás Maduro, que encuadra en una aproximación diplomática que, a su juicio, desdibuja la defensa de la democracia y los derechos humanos.

También apuntó a la gestión del gasto en defensa dentro de la OTAN, sugiriendo que la posición de España no está a la altura de las exigencias del momento ni de los compromisos con sus aliados. En su relato, estas decisiones contribuyen a una degradación del peso específico del país en el escenario global, justo cuando Europa enfrenta desafíos de seguridad sin precedentes en décadas.

Justicia, DANA y transparencia

En el terreno de la justicia, Feijóo se detuvo en las dudas planteadas sobre su colaboración en la investigación relacionada con la DANA en Valencia. Lejos de eludir el tema, reivindicó una postura de «transparencia total», con la que busca reforzar la idea de que el PP está dispuesto a someterse a los controles necesarios.

Este mensaje pretende proyectar una imagen de colaboración con la justicia y diferenciarse del Gobierno, al que acusa de opacidad en determinados asuntos. En un contexto de campaña política marcada por la desconfianza y la polarización, el líder del PP intenta situarse en el lado de la claridad y la rendición de cuentas, al menos en su discurso.

Regeneración institucional y hoja de ruta del PP

La parte final de su intervención miró hacia adelante. Feijóo lanzó un llamamiento a la «regeneración institucional», vinculada a la recuperación de valores que considera básicos: la seguridad, el mérito del trabajo, la responsabilidad en la gestión y el respeto a las reglas del juego democrático.

Insistió en que España «no está condenada» al escenario que describe como decadente y subrayó que el Partido Popular está preparado para asumir el Gobierno, con preferencia por hacerlo en solitario, aunque abierto a acuerdos parciales si la aritmética parlamentaria lo exige. La estrategia pasa por capitalizar el desencanto que, según el PP, se ha extendido entre amplios sectores sociales durante el mandato de Sánchez.

En la imagen de Alberto Núñez Feijóo durante su rueda de prensa de diciembre de 2025, se resume visualmente el mensaje político: un líder de la oposición que endurece el tono, presenta un balance de fin de año en términos de «decadencia moral» y se ofrece como alternativa para pilotar una etapa de cambio y reconstrucción institucional. El desenlace, como siempre, lo dictarán las urnas.

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