Crisis política en Reino Unido

Starmer admite su error con Mandelson tras el escándalo Epstein

El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, reconoció este jueves que se arrepiente de haber nombrado a Lord Peter Mandelson como embajador en Estados Unidos, tras revelarse que el veterano político ocultó información clave sobre su relación con el fallecido delincuente sexual Jeffrey Epstein durante el proceso de verificación oficial. El caso ha provocado una fuerte sacudida política en Londres y ha reavivado el debate sobre los controles de idoneidad en los altos cargos del Estado.

EPA/ANDY RAIN
EPA/ANDY RAIN

Un nombramiento que se vuelve en contra

Starmer admitió públicamente que no habría respaldado el nombramiento de Mandelson de haber conocido la verdadera naturaleza de sus vínculos con Epstein. Según explicó, el entonces candidato indujo a error a los funcionarios encargados del proceso de “vetting”, proporcionando respuestas que el Gobierno dio por válidas en su momento.

Starmer admitió públicamente que no habría respaldado el nombramiento de Mandelson de haber conocido la verdadera naturaleza de sus vínculos con Epstein.
Starmer admitió públicamente que no habría respaldado el nombramiento
de Mandelson de haber conocido la verdadera naturaleza de sus vínculos con Epstein.

No tenía motivos entonces para creer que esas respuestas fueran falsas”, afirmó Starmer, que trató de marcar distancia con el escándalo sin eludir su responsabilidad política. Sus palabras llegan en un momento de creciente presión parlamentaria y mediática, con la oposición y parte de su propio partido exigiendo explicaciones más profundas.

Frustración y enfado en Westminster

El primer ministro aseguró compartir la “frustración y la ira” expresadas por numerosos diputados tras conocerse los detalles del caso. En Westminster, el malestar es transversal: tanto laboristas como conservadores consideran que el episodio daña la credibilidad institucional y plantea serias dudas sobre la transparencia en los nombramientos diplomáticos.

Pese a ello, Starmer insistió en que su Ejecutivo sigue centrado en combatir el elevado coste de la vida y estabilizar la economía, tratando de evitar que la crisis eclipse la agenda económica del Gobierno en un momento especialmente sensible.

El primer ministro aseguró compartir la “frustración y la ira” expresadas por numerosos diputados tras conocerse los detalles del caso
El primer ministro aseguró compartir la “frustración y la ira” expresadas por numerosos diputados tras conocerse los detalles del caso

Revelaciones del Financial Times

El escándalo se intensificó esta semana tras una información del Financial Times, que reveló que Mandelson compartió información oficial con Epstein y recibió 75.000 dólares del financiero estadounidense, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019.

Según el diario económico, Mandelson se prepara ahora para dimitir de la Cámara de los Lores, un movimiento que busca contener el daño político, pero que no ha logrado frenar las críticas. La noticia ha reabierto viejas heridas en la política británica y ha puesto el foco en las relaciones de poder que Epstein cultivó durante años con figuras influyentes a ambos lados del Atlántico.

El Financial Times reveló que Mandelson compartió información oficial con Epstein y recibió 75.000 dólares del financiero estadounidense, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019
El Financial Times reveló que Mandelson compartió información oficial con Epstein
y recibió 75.000 dólares del financiero estadounidense, condenado por delitos sexuales y fallecido en prisión en 2019

Un historial marcado por la polémica

No es la primera vez que Mandelson se ve obligado a abandonar un cargo por este asunto. El político ya fue cesado anteriormente como embajador británico en Estados Unidos tras surgir informaciones similares sobre su relación con Epstein. Su regreso a la primera línea diplomática había generado sorpresa incluso antes de las últimas revelaciones.

Mandelson, una figura clave del llamado New Labour y estrecho colaborador de Tony Blair, ha sido durante décadas uno de los estrategas más influyentes del laborismo británico. Precisamente por ese peso político, el caso tiene un impacto aún mayor sobre la imagen del Gobierno.

Para Starmer, que llegó al poder prometiendo rigor, transparencia y profesionalidad, el episodio supone un golpe directo a su narrativa política. Analistas coinciden en que el primer ministro se enfrenta ahora a un problema de credibilidad, especialmente entre votantes moderados que valoran la ética pública como uno de los pilares del nuevo Gobierno laborista.

La oposición ha acusado al Ejecutivo de fallos graves en los mecanismos de control, mientras que organizaciones de la sociedad civil reclaman una revisión completa de los procedimientos de nombramiento para cargos sensibles.

Mandelson ya fue cesado anteriormente como embajador británico en Estados Unidos tras surgir informaciones similares sobre su relación con Epstein
Mandelson ya fue cesado anteriormente como embajador británico en Estados Unidos tras surgir informaciones similares sobre su relación con Epstein

Impacto en los mercados

El escándalo político tuvo también un reflejo, aunque limitado, en los mercados financieros. Los bonos británicos (gilts) registraron una ligera subida este jueves, interpretada por algunos analistas como una señal de que los inversores confían en que la crisis no descarrilará la política económica del Gobierno.

No obstante, expertos advierten de que una prolongación del desgaste político podría afectar a la percepción de estabilidad, en un contexto en el que Reino Unido aún lucha por consolidar la recuperación tras años de inflación elevada y bajo crecimiento.

El nombre de Jeffrey Epstein sigue teniendo un efecto devastador en la política internacional. Años después de su muerte, sus conexiones con figuras influyentes continúan saliendo a la luz, provocando dimisiones, investigaciones y crisis institucionales.

En el caso británico, el vínculo con Mandelson plantea preguntas incómodas sobre hasta qué punto se conocían estos lazos y por qué no fueron detectados —o reconocidos— durante el proceso de selección diplomática.

Presión para reforzar los controles

Tras las declaraciones de Starmer, varios diputados han reclamado una auditoría independiente del sistema de vetting para altos cargos, especialmente aquellos destinados a puestos estratégicos como embajadas en países aliados clave.

“Este caso demuestra que el sistema no es infalible”, señaló un parlamentario laborista, que pidió reformas para evitar que situaciones similares vuelvan a repetirse.

La dimisión de Mandelson de la Cámara de los Lores parece inminente, pero el daño político ya está hecho. El Gobierno deberá decidir si abre una investigación interna más profunda o si apuesta por pasar página rápidamente para evitar que el caso monopolice el debate público.

Para Starmer, la prioridad será recuperar el control del relato y demostrar que el episodio no define su mandato. Sin embargo, el escándalo deja una lección clara: en política, los errores de juicio —especialmente cuando afectan a figuras controvertidas— pueden convertirse en lastres difíciles de gestionar.

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