El IBEX 35 roza máximos y mira ya a los 19.600 puntos

El selectivo español sube un 0,63% a media sesión, se mueve en los 19.511 puntos y consolida un trimestre de fuerte avance pese a la cautela del cierre de junio.

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El IBEX 35 vuelve a acercarse a sus máximos históricos este martes, 30 de junio, en una sesión marcada por el cierre de mes, el final del trimestre y la recomposición de carteras de los grandes inversores. A las 13.50 horas, el selectivo español cotizaba en 19.511,1 puntos, con una subida del 0,63%, una variación neta positiva de 123,7 puntos y un máximo intradía en 19.527,4 enteros. La lectura es clara: la Bolsa española mantiene el pulso alcista, pero lo hace ya en una zona donde cada avance exige más convicción.

Una sesión de cierre con tono positivo

El comportamiento del índice no es menor. El IBEX abrió en 19.392,7 puntos, tocó un mínimo en 19.381,6 y recuperó terreno hasta situarse de nuevo por encima de los 19.500 enteros, una cota psicológica relevante para el mercado español. La negociación superaba los 1.170 millones de euros a media sesión, señal de que el movimiento no se produce en vacío, sino con volumen apreciable en una jornada de cierre trimestral.

Lo más importante no es solo la subida diaria. El índice acumula una revalorización anual cercana al 12%, mientras que su máximo de las últimas 52 semanas se sitúa en 19.575,3 puntos. Es decir, el mercado español se mueve a apenas unas décimas de sus referencias más altas del ejercicio.

El trimestre que sostiene al selectivo

El contexto europeo ayuda. Las Bolsas del continente cotizan en positivo en la última jornada de junio y el IBEX destaca con una rentabilidad del 13,7% en el trimestre y del 5,5% en el mes, según los datos recogidos por Cinco Días. El avance se enmarca en un trimestre de fuertes ganancias globales, impulsado por la relajación del petróleo y por una mejora de las expectativas macroeconómicas.

Este hecho revela un cambio de fondo: España ha dejado de ser un mercado rezagado para convertirse en una de las plazas europeas más observadas por los inversores internacionales. La banca, las energéticas, las infraestructuras y algunos valores industriales han sostenido buena parte del recorrido.

El petróleo, aliado inesperado

Uno de los factores que ha favorecido el tono del mercado es la estabilización del crudo. El Brent se mantiene por encima de los 72 dólares por barril, tras alejarse de los mínimos recientes y después de la distensión geopolítica en Oriente Medio. Esa moderación reduce presión sobre costes empresariales, márgenes industriales e inflación importada.

La consecuencia es clara: si el petróleo no vuelve a tensionarse, el mercado tiene más margen para sostener valoraciones exigentes. Sin embargo, cualquier rebrote en la energía podría golpear de nuevo a transporte, consumo y compañías más intensivas en costes.

Valores que marcan el pulso

En la apertura, el IBEX ya mostraba tímidas alzas del 0,12%, con el índice en 19.410,10 puntos. Entre los valores más alcistas destacaban Acciona, con un avance del 2,12%, Solaria, con un 1,59%, y ArcelorMittal, con un 1,44%. En el lado contrario, las mayores caídas iniciales eran para Amadeus, Sabadell y Bankinter.

El diagnóstico es inequívoco: el mercado no sube de forma homogénea. Hay rotación interna, toma de beneficios en algunos bancos y búsqueda de exposición en compañías ligadas a energía, renovables e industria.

La barrera de los 19.600 puntos

El siguiente nivel técnico está muy cerca. El índice tiene como referencia inmediata los 19.575,3 puntos, su máximo de 52 semanas. Superar esa zona abriría la puerta a un nuevo tramo alcista y reforzaría la idea de que el IBEX puede cerrar el semestre en máximos.

Sin embargo, lo más grave para los alcistas sería perder de nuevo los 19.400 puntos, porque confirmaría que el mercado no logra consolidar la ruptura. Por ahora, la estructura sigue siendo positiva: mínimos intradía contenidos, recuperación rápida y volumen suficiente.

El riesgo de una subida demasiado rápida

El contraste con otros momentos históricos resulta relevante. El IBEX llegó a marcar máximos históricos en 2007, antes de la crisis financiera, y sufrió después una caída severa durante la crisis de deuda. Hoy el entorno es distinto, pero la lección permanece: las subidas verticales necesitan beneficios empresariales, estabilidad monetaria y confianza exterior para sostenerse.

La Bolsa española llega fuerte al cierre de junio, pero con menos margen para el error. Cualquier sorpresa en inflación, tipos de interés o resultados empresariales puede provocar una recogida de beneficios. Aun así, la fotografía de este 30 de junio es nítida: el IBEX 35 avanza, roza máximos y mantiene intacto el apetito inversor.

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