El Dow Jones suma 150 puntos mientras el Nasdaq 100 cede
Wall Street resiste la escalada entre Estados Unidos e Irán, pero la debilidad tecnológica, los aranceles a Brasil y el riesgo energético dividen a los grandes índices.
El Dow Jones cerró en 52.658,64 puntos, tras sumar 150,37 enteros y un 0,29%, pese a la intensificación de los ataques estadounidenses contra posiciones iraníes próximas al estrecho de Ormuz.
El S&P 500 avanzó un 0,38%, hasta los 7.572,39 puntos, mientras el Nasdaq 100 retrocedió un 0,28%, hasta los 29.502,60.
La divergencia refleja un mercado que no entra en pánico, pero sí reduce exposición a los activos tecnológicos más exigentes.
La caída del VIX y el repliegue del petróleo muestran que los inversores aún confían en una contención del conflicto.
| Símbolo | Última | Cbo | Cambio% |
|---|---|---|---|
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500
SPX
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7.572,39 | 28,79 | 0,38% |
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35
IBEX35
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19.275,51 | -81,10 | -0,42% |
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100
NDX D
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29.502,60 | -83,69 | -0,28% |
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$
DXY
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100,498 | 0,003 | 0,00% |
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🇺🇸
VIX
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15,66 | -0,85 | -5,15% |
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BRENT
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83,395 | -0,840 | -1,00% |
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USOIL
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79,25 | -1,00 | -1,25% |
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₿
BTCUSDT
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64.948,01 | 191,73 | 0,30% |
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Au
GOLD
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4.026,730 | -34,120 | -0,84% |
Wall Street resiste el choque geopolítico
Los principales índices estadounidenses evitaron una corrección generalizada a pesar de que Washington completó una nueva oleada de ataques contra radares, posiciones costeras y sistemas de misiles iraníes. Teherán respondió reivindicando ofensivas contra instalaciones utilizadas por Estados Unidos en Jordania, Baréin y Kuwait, lo que eleva el riesgo de una extensión regional del conflicto.
Sin embargo, el Dow Jones terminó con un avance del 0,29% y el S&P 500 ganó cerca del 0,4%. Los buenos resultados empresariales y la relajación de las rentabilidades de la deuda compensaron parcialmente el deterioro geopolítico.
La bolsa no está ignorando el conflicto: está apostando a que el impacto económico seguirá siendo limitado.
El Nasdaq paga la factura tecnológica
La fotografía resulta menos favorable al observar el Nasdaq 100. El índice tecnológico perdió 83,69 puntos, un 0,28%, mientras el S&P 500 y el Dow Jones conservaron el terreno positivo. Esta divergencia apunta a una rotación desde las compañías de crecimiento hacia sectores financieros, industriales y defensivos.
El comportamiento del VIX refuerza esa lectura. El denominado índice del miedo cayó un 5,15%, hasta los 15,66 puntos, un nivel incompatible con una capitulación bursátil. Los inversores redujeron riesgo tecnológico, pero no abandonaron el mercado.
El contraste es significativo: Wall Street sigue comprando acciones, aunque empieza a exigir beneficios más sólidos y valoraciones menos ambiciosas.
El petróleo concede una tregua frágil
El Brent retrocedió un 1%, hasta los 83,39 dólares, y el crudo estadounidense perdió un 1,25%, situándose alrededor de 79,25 dólares. El descenso llegó después de varias sesiones de fuertes subidas provocadas por el temor a una interrupción del tráfico en Ormuz.
Irán ha amenazado con mantener cerrado el estrecho y extender la presión hacia otras rutas energéticas regionales. Por este corredor circula una parte sustancial del petróleo transportado por vía marítima, por lo que cualquier bloqueo prolongado tendría efectos inmediatos sobre inflación, transporte y costes industriales.
La caída diaria del crudo no elimina el problema: únicamente indica que el mercado descuenta todavía una salida controlada.
Brasil abre otro frente comercial
La Administración Trump anunció un arancel del 25% sobre determinados productos brasileños tras concluir una investigación bajo la Sección 301. Washington sostiene que varias políticas de Brasil perjudican la competencia estadounidense en ámbitos como los servicios digitales, la propiedad intelectual y el acceso comercial.
La medida entrará en vigor el 22 de julio, aunque dejará fuera productos relevantes como café, carne de vacuno, zumo de naranja y algunos componentes aeroespaciales.
La decisión añade presión sobre las cadenas de suministro y amenaza con provocar represalias de Brasilia. Para los índices, el riesgo reside en que el proteccionismo termine elevando costes empresariales justo cuando el mercado confía en una moderación de la inflación.
Europa protege a su industria pesada
La Unión Europea estudia flexibilizar su mercado de derechos de emisión para evitar que los elevados costes energéticos y regulatorios aceleren la pérdida de competitividad industrial. Entre las opciones figura prolongar determinadas asignaciones gratuitas y ralentizar algunos recortes de emisiones.
El IBEX 35 reaccionó con una caída del 0,42%, hasta los 19.275,51 puntos, en una jornada en la que Europa mostró mayor debilidad que Wall Street.
La reforma intenta conciliar dos objetivos difíciles: mantener la neutralidad climática en 2050 y evitar que industrias como el acero, el cemento o la química trasladen producción fuera del continente. El diagnóstico es inequívoco: sin energía competitiva, la transición verde corre el riesgo de convertirse en desindustrialización.
La atención se desplaza ahora hacia las ventas minoristas estadounidenses, las peticiones semanales de subsidio por desempleo y la estimación GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta. En Europa se conocerán cifras de producción, comercio e inflación de Reino Unido, Italia y la zona euro.
Un consumo estadounidense resistente podría sostener al Dow Jones, aunque también retrasaría las bajadas de tipos. Por el contrario, una desaceleración brusca reforzaría las expectativas monetarias, pero abriría dudas sobre los beneficios empresariales.
El dólar permanece prácticamente estable en 100,498 puntos, mientras el oro cae un 0,84%, hasta los 4.026,73 dólares. El mercado no ha dejado de percibir el riesgo. Simplemente mantiene la convicción de que, por ahora, puede contenerse.