El IBEX 35 recupera los 19.600 puntos impulsado por la banca

El selectivo español avanza más de un 1% este 30 de julio, apoyado en los resultados de BBVA, pese al repunte de la inflación y la tensión energética.

Ibex 35
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El IBEX 35 vuelve a superar los 19.600 puntos en la sesión de este jueves 30 de julio, después de una apertura marcada por la cautela y la elevada volatilidad. Cerca de las 13.00 horas, el índice avanzaba alrededor de un 1,36%, hasta los 19.676 puntos, recuperando buena parte del terreno perdido en la jornada anterior.

El impulso procede, sobre todo, de los bancos. Los resultados de BBVA han devuelto el apetito comprador a un mercado que, sin embargo, sigue condicionado por el encarecimiento del petróleo, la inflación española y las dudas sobre los próximos movimientos de la Reserva Federal.

La banca vuelve a tirar del índice

El sector financiero se ha convertido en el principal motor del IBEX 35. BBVA subía cerca de un 3,6%, después de comunicar un beneficio neto atribuido de 6.051 millones de euros durante el primer semestre, un 11,1% más que un año antes.

El movimiento se extendía al resto de entidades. CaixaBank avanzaba más de un 2%, mientras Banco Sabadell, Bankinter, Santander y Unicaja registraban ganancias de entre el 1,5% y el 1,9%. La consecuencia es clara: el elevado peso de la banca dentro del selectivo permite que el mercado español destaque frente a algunas plazas europeas más expuestas a la tecnología o al lujo.

Sacyr encabeza las ganancias

Más allá de los bancos, Sacyr se situaba entre los valores más alcistas, con una revalorización próxima al 5%. También destacaban Fluidra, Acciona, Acciona Energía y Aena, con avances superiores al 2% en distintos momentos de la sesión.

El tono positivo alcanzaba igualmente a ACS y Ferrovial, dos compañías especialmente sensibles al ciclo inversor internacional. El mercado parece premiar a los grupos con carteras de proyectos sólidas, capacidad de generación de caja y exposición geográfica diversificada. Sin embargo, la amplitud de las subidas no oculta que una parte sustancial del avance continúa concentrada en un reducido número de valores.

Telefónica vuelve a quedarse atrás

En el lado negativo aparece Telefónica, que cedía alrededor de un 2% y volvía a actuar como uno de los principales frenos del índice. También registraban descensos Acerinox, Amadeus, Indra, Cellnex y Naturgy.

El contraste resulta significativo. Mientras los bancos se benefician todavía de unos tipos relativamente elevados y de la fortaleza del crédito, las compañías más endeudadas o expuestas a grandes inversiones afrontan un escenario más exigente. El incremento de las rentabilidades de la deuda eleva los costes de financiación y reduce el atractivo relativo de sectores tradicionalmente defensivos o intensivos en capital.

La inflación vuelve a preocupar

La subida bursátil coincide con un dato macroeconómico incómodo. El IPC español escaló en julio hasta el 3,5%, tres décimas más que en junio y su nivel más elevado desde mayo de 2024. Al mismo tiempo, el PIB creció un 0,7% trimestral entre abril y junio y mantuvo un avance interanual del 2,7%.

Este hecho revela la principal contradicción de la economía española: la actividad conserva un crecimiento apreciable, pero las presiones sobre los precios vuelven a intensificarse. Una inflación persistentemente elevada podría retrasar nuevas bajadas de tipos y aumentar la presión sobre familias, empresas y administraciones públicas.

El petróleo mantiene la amenaza

La evolución del crudo continúa siendo una de las variables decisivas. El barril de Brent se movía en torno a los 91-92 dólares, condicionado por la escalada de tensión entre Estados Unidos e Irán y el temor a interrupciones en las rutas energéticas de Oriente Próximo.

Aunque las empresas petroleras pueden beneficiarse inicialmente de precios más elevados, el efecto agregado resulta negativo para una economía importadora de energía como la española. Un petróleo caro alimenta la inflación, deteriora los márgenes industriales y reduce la renta disponible de los hogares. Lo más grave sería una prolongación del conflicto que consolidase los precios energéticos en estos niveles.

Los máximos históricos, todavía cerca

El IBEX 35 mantiene a la vista sus máximos anuales, situados alrededor de los 19.914 puntos. Desde hace un año, el índice acumula una revalorización cercana al 35%, una evolución difícil de encontrar entre las grandes Bolsas europeas y explicada en buena medida por el extraordinario comportamiento de la banca, las constructoras y algunos valores energéticos.

El diagnóstico es inequívoco: la tendencia de fondo sigue siendo alcista, pero el margen de error se ha reducido. La cercanía de los máximos, el encarecimiento del petróleo y las dudas monetarias pueden provocar correcciones rápidas. La fortaleza de los beneficios empresariales será la prueba definitiva para saber si los 20.000 puntos son un objetivo sostenible o únicamente una barrera psicológica.

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