José María Lerma avisa al Dow Jones: Irán cambia la geopolítica y sacude mercados

El analista José María Lerma examina el efecto del giro geopolítico entre Estados Unidos e Irán en los mercados globales. Analiza la volatilidad reciente en índices bursátiles, el comportamiento del Ibex 35, y las perspectivas en divisas y criptomonedas, subrayando que las correcciones actuales representan oportunidades para inversores informados.
Miniatura del vídeo donde José María Lerma analiza la influencia de la tensión entre Trump e Irán sobre los mercados financieros.<br>                        <br>                        <br>                        <br>
José María Lerma avisa al Dow Jones: Irán cambia la geopolítica y sacude mercados

La amenaza de una nueva escalada entre Estados Unidos e Irán no ha provocado una huida generalizada de los mercados.
El Dow Jones avanzó un 1%, el S&P 500 resistió en positivo y solo el Nasdaq prolongó su corrección por las dudas sobre los fabricantes de chips.
En España, el IBEX 35 permanece a menos de 260 puntos de la barrera de los 20.000.
Para José María Lerma, analista independiente, el mensaje es inequívoco: «no ha cambiado nada de fondo».
La volatilidad existe, pero los beneficios empresariales y la caída del petróleo siguen ofreciendo soporte.

El pánico que no aparece

Wall Street cerró el 28 de julio con una divergencia reveladora. El Dow Jones sumó 537 puntos, hasta 52.747, mientras el S&P 500 avanzó un 0,2%. El Nasdaq cedió otro 0,2%, hasta 24.876 puntos, castigado por la venta de compañías vinculadas a semiconductores e inteligencia artificial.

No se observa, por tanto, una liquidación indiscriminada. El dinero está rotando desde valores tecnológicos con valoraciones exigentes hacia consumo defensivo, industria y salud. La corrección parece sectorial antes que sistémica, aunque una nueva ofensiva en Oriente Medio podría alterar rápidamente ese diagnóstico.

La frase sobre los misiles

Lerma resume el giro diplomático de Washington con una expresión provocadora: «Trump se dio cuenta de que no le quedan misiles». No debe interpretarse de forma literal. Estados Unidos conserva capacidad militar, pero el desgaste de interceptores Patriot y otras municiones limita el margen para mantener simultáneamente varios frentes.

El CSIS calcula que Washington pudo consumir más de la mitad de las existencias previas en cuatro categorías de armamento y que reconstruir ciertos inventarios requerirá entre uno y cuatro años. Ese cuello de botella ayuda a explicar por qué la negociación con Irán vuelve a ganar peso.

El petróleo concede una tregua

El principal canal de transmisión hacia los mercados continúa siendo el crudo. El Brent cayó un 5,3%, hasta 83,68 dólares por barril, tras haber superado recientemente los 100 dólares. La posibilidad de una pausa militar y de conversaciones para normalizar el estrecho de Ormuz ha reducido temporalmente la prima de riesgo. Un petróleo más barato enfría las expectativas de inflación, reduce los costes empresariales y concede mayor flexibilidad a la Reserva Federal. Pero esta mejora descansa sobre una tregua frágil. Cualquier ataque contra infraestructuras energéticas devolvería inmediatamente la presión.

Buque petrolero
Buque petrolero

El IBEX mira a los 20.000

El índice español cerró el 27 de julio en 19.741,30 puntos, después de haber marcado durante el mes máximos próximos a 19.900. La banca, las energéticas y las compañías de infraestructuras han permitido al selectivo resistir mejor que otros mercados dominados por la tecnología.

Alcanzar los 20.000 tendría una fuerte carga simbólica, pero también elevaría el riesgo de recogidas de beneficios. El diagnóstico de Lerma exige matices: la tendencia continúa siendo alcista, aunque comprar cerca de máximos obliga a distinguir entre empresas con beneficios crecientes y valores sostenidos únicamente por el impulso del índice.

Coca-Cola confirma la fortaleza

Coca-Cola ofrece el ejemplo más evidente de esa selección. La compañía elevó un 7% sus ingresos trimestrales, hasta 13.400 millones de dólares, y aumentó un 16% el beneficio por acción. También mejoró sus previsiones anuales, impulsando su cotización y buena parte del avance del Dow Jones.

Estos datos explican por qué el capital busca refugio en negocios con marcas globales, capacidad para subir precios y generación estable de caja. Cuando la geopolítica se deteriora, la previsibilidad adquiere una prima.

Unilever desmiente las dudas

La lectura cautelosa sobre Unilever tampoco encaja completamente con sus últimas cifras. El grupo registró un crecimiento subyacente de ventas del 4,8%, con un avance del volumen del 4,2% y un margen operativo del 20,3%. En el segundo trimestre, el crecimiento se aceleró hasta el 5,8%.

Existen riesgos derivados de las divisas y la reorganización del negocio alimentario, pero los resultados no muestran debilidad estructural. El contraste con Coca-Cola no es entre una ganadora y una empresa en crisis, sino entre dos modelos defensivos que avanzan a velocidades distintas.

Euro y Bitcoin marcan los límites

El euro cotiza en 1,1367 dólares, cerca de su mínimo anual, mientras Bitcoin se mueve alrededor de los 63.852 dólares. La divisa refleja la fortaleza relativa de Estados Unidos; la criptomoneda, una búsqueda de liquidez todavía dominada por movimientos bruscos.

La tesis de Lerma conserva así una parte esencial: el mercado no ha perdido sus fundamentos, pero tampoco ofrece una oportunidad uniforme. La volatilidad premia ahora la selección, no la temeridad. El petróleo, los arsenales estadounidenses y los beneficios empresariales decidirán si la corrección tecnológica queda en una rotación saludable o termina contaminando al resto de los activos.

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