SAMSUNG

Hay un truco "oculto" en los ajustes de tu Samsung para que tu móvil vaya más rápido

Sede de Samsung, EPA-EFE/JEON HEON-KYUN
Sede de Samsung, EPA-EFE/JEON HEON-KYUN

Hay móviles que no están lentos. Simplemente lo parecen. Abres una aplicación, vuelves al escritorio, cambias de una ventana a otra, despliegas un menú y todo ocurre con ese pequeño efecto visual que Android utiliza para que el sistema se sienta más suave. El problema es que, con el paso del tiempo, esas animaciones también pueden dar la sensación de que el teléfono va más pesado de lo que realmente va.

Por eso hay un ajuste escondido en muchos Samsung y en otros móviles Android que se ha convertido en uno de los trucos favoritos de los usuarios más curiosos: reducir la velocidad de las animaciones del sistema.

No se trata de instalar una aplicación milagrosa, ni de borrar media memoria, ni de tocar nada peligroso. El cambio consiste en entrar en las opciones de desarrollador y modificar tres apartados: escala de animación de ventana, escala de animación de transición y escala de duración de animador.

El resultado es inmediato: el móvil parece más rápido, más directo y más ágil.

El truco está en las animaciones

Android utiliza animaciones para casi todo. Cuando abres una app, cuando cierras una ventana, cuando cambias de pantalla o cuando aparece un menú, el sistema no muestra simplemente una imagen detrás de otra. Lo envuelve todo en pequeñas transiciones para que la experiencia sea más agradable.

Google explica en su documentación para desarrolladores que la opción Window animation scale permite ajustar la velocidad de reproducción de las animaciones de ventana, y que una escala más baja implica una velocidad más rápida. Lo mismo ocurre con la Transition animation scale, que modifica la velocidad de las transiciones del sistema.

En otras palabras: si el móvil tarda una fracción de segundo en enseñarte una animación, puedes reducir ese tiempo. Y aunque el procesador sea el mismo, la memoria sea la misma y el almacenamiento sea el mismo, la sensación cambia por completo.

Es un truco de percepción, sí. Pero en tecnología, la percepción importa muchísimo.

Cómo activar las opciones de desarrollador

El ajuste no está a simple vista porque forma parte de las opciones de desarrollador. Android las mantiene ocultas por defecto en la mayoría de dispositivos modernos. Según la documentación oficial de Android, en Android 4.2 y versiones superiores hay que activar este menú manualmente pulsando varias veces sobre el número de compilación.

En un Samsung Galaxy, el camino habitual es este:

Ajustes > Acerca del teléfono > Información de software > Número de compilación

Una vez ahí, hay que tocar siete veces sobre Número de compilación. El móvil puede pedir el PIN, patrón o contraseña de desbloqueo. Después aparecerá un mensaje indicando que las opciones de desarrollador ya están activadas.

Google también señala que, en Samsung Galaxy S8 y posteriores, la ruta para encontrar el número de compilación es precisamente Settings > About phone > Software information > Build number.

Después solo hay que volver atrás, entrar en Opciones de desarrollador y buscar el apartado de Dibujo o animaciones.

Los tres ajustes que debes cambiar

Una vez dentro de las opciones de desarrollador, hay que localizar tres opciones concretas:

Escala de animación de ventana

Escala de animación de transición

Escala de duración de animador

Normalmente vienen configuradas en 1x. Ese es el valor estándar que Android utiliza para mostrar las animaciones a velocidad normal.

El truco consiste en cambiar las tres a 0,5x.

Con ese ajuste, las animaciones no desaparecen, pero se reproducen en la mitad de tiempo. El sistema mantiene su suavidad visual, pero todo ocurre con más rapidez. El cambio se nota especialmente al abrir aplicaciones, volver al escritorio, cambiar entre menús o moverse por los ajustes del teléfono.

También existe la posibilidad de desactivar las animaciones por completo, pero no siempre es lo más recomendable. Puede hacer que el teléfono parezca todavía más rápido, pero también puede volver la experiencia demasiado brusca. El punto intermedio de 0,5x suele ser el más equilibrado: más velocidad sin perder del todo la sensación de fluidez.

No aumenta la potencia, pero sí la sensación de fluidez

Aquí conviene aclarar algo importante. Este ajuste no convierte un móvil viejo en un gama alta. No aumenta la potencia del procesador, no libera memoria RAM por arte de magia y no hace que los juegos funcionen con más fotogramas por segundo.

Lo que hace es reducir el tiempo de las animaciones. Por eso el teléfono parece más rápido.

Y esa diferencia puede ser suficiente para muchos usuarios. Porque buena parte de la sensación de lentitud en un móvil no viene solo de la potencia bruta, sino de cómo responde la interfaz. Si cada gesto se acompaña de una transición larga, el usuario percibe el sistema como más pesado. Si esas transiciones se acortan, todo parece reaccionar antes.

Es el mismo teléfono, pero con otra actitud.

Puede ayudar también a consumir menos recursos

Al acortar las animaciones, el sistema dedica menos tiempo a reproducir ciertos efectos visuales. No hay que esperar grandes milagros de batería, pero sí es razonable pensar que un sistema con animaciones más cortas puede sentirse más ligero y menos cargado visualmente.

Android, de hecho, utiliza estas opciones también como herramientas de prueba para desarrolladores, precisamente porque permiten comprobar cómo se comporta una app con diferentes velocidades de animación.

En móviles potentes, el cambio se nota sobre todo en la sensación de velocidad. En móviles de gama media o con varios años encima, puede resultar todavía más agradecido, porque reduce esa impresión de lentitud que aparece al moverse por menús y transiciones.

El ajuste ideal para quien quiere un móvil más directo

Este truco es especialmente útil para quienes quieren que el teléfono responda de forma más inmediata. Usuarios que abren muchas aplicaciones, que cambian constantemente entre menús, que usan el móvil para trabajar o que simplemente no soportan esa sensación de “pausa” entre una acción y otra.

En un Samsung Galaxy, donde la capa One UI apuesta mucho por transiciones suaves y animaciones cuidadas, bajar la escala a 0,5x puede hacer que el sistema se sienta más ágil sin romper la estética del móvil.

Y lo mejor es que es reversible. Si no te gusta, vuelves a las mismas opciones y dejas las tres escalas en 1x. No hay pérdida de datos, no hay reseteo y no hay instalación de nada extraño.

Cuidado con tocar otras opciones

Eso sí, hay una advertencia necesaria. Las opciones de desarrollador existen para usuarios avanzados y desarrolladores. No todo lo que aparece ahí debe tocarse sin saber qué hace.

Cambiar las escalas de animación es un ajuste sencillo y bastante seguro. Pero dentro de ese menú hay opciones relacionadas con depuración USB, procesos en segundo plano, renderizado gráfico, límites de actividad y otras funciones que pueden afectar al comportamiento del teléfono si se modifican sin criterio.

La recomendación es clara: entra, cambia solo las tres escalas de animación y sal. No hace falta tocar nada más.

Un pequeño cambio que se nota todos los días

Lo interesante de este truco es que no promete una revolución imposible. Promete algo mucho más realista: que tu Android se sienta más rápido en el uso diario.

Y eso se nota. Se nota al desbloquear, al abrir apps, al moverse entre pantallas, al volver atrás, al cambiar de tarea. Son gestos pequeños, repetidos decenas o cientos de veces al día. Si cada uno de esos gestos se siente un poco más rápido, la experiencia general mejora.

No es magia. Es ajustar el ritmo del sistema.

Por eso este pequeño cambio escondido en Android se ha convertido en uno de esos trucos que, una vez pruebas, cuesta desactivar. Porque cuando vuelves a 1x, muchas veces el móvil parece más lento de lo que recordabas.

Y quizá no lo era. Simplemente, ahora ya sabes que podía moverse más rápido.

Comentarios