VIVIENDA

Hay una fórmula que te permite comprarte una casa de 200.000 con solo 18.500 euros

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Jessica y Jaime tenían 18.500 euros ahorrados, pero necesitaban cerca de 60.000 para comprar una vivienda de 200.000 euros mediante una hipoteca convencional. El banco financiaba aproximadamente el 80% y la pareja debía aportar el resto, además de impuestos y gastos.

La alternativa fue Libeen —no «Libem»—, una empresa que compra el inmueble elegido por el cliente y se lo alquila con opción de adquisición. Ahora pagan 1.300 euros mensuales y 410 se acumulan para la futura entrada. La fórmula puede abrir una puerta real. Pero también contiene una letra pequeña que el relato comercial apenas menciona.

El muro de los 60.000 euros

Las entidades suelen limitar la hipoteca al 80% del valor de tasación, aunque determinados perfiles consiguen porcentajes superiores. Para una vivienda de 200.000 euros, el comprador tendría que aportar normalmente 40.000, a los que se sumarían impuestos y otros costes de la operación. Acercarse a 60.000 euros resulta, por tanto, perfectamente plausible.

El problema de numerosos jóvenes no es necesariamente pagar una cuota mensual. Es reunir previamente entre el 20% y el 30% del precio mientras soportan un alquiler elevado.

@sergioexcellencecircle Publicidad. Colaboración pagada con Libeen. 18.500 € ahorrados. El banco les pedía casi 60.000. Esa es la distancia exacta entre pagar un alquiler toda la vida y vivir en tu casa. Y es la razón por la que miles de jóvenes con nómina y con capacidad de pago siguen alquilando: no les falta sueldo, les falta entrada. Jessica y Jaime dejaron de esperar a juntar los 60.000 y entraron con 18.500. Hoy pagan 1.300 al mes y 410 € de esa cuota se les acumula para su propia entrada, en vez de irse al bolsillo del casero. Casi 5.000 € al año construyendo justo lo que el banco les exigía tener antes de empezar. No es magia ni es un atajo: es un alquiler con opción de compra bien montado. Y para quien tiene ingresos pero no tiene toda la entrada, hoy es de las pocas vías reales que quedan. Si puedes pagar un alquiler y tienes una parte ahorrada, escribe VIVIENDA y te envío el enlace. #publicidad #sergioexcellence #ExcellenceCircle ♬ sonido original - Sergio_excellence_circle

La barrera no está en la mensualidad, sino en entrar en el mercado.

La empresa compra primero

El modelo funciona de manera sencilla: el cliente elige una vivienda, Libeen analiza su solvencia y, si aprueba la operación, compra el inmueble. Después firma un alquiler con opción a compra durante un periodo de entre tres y siete años.

La compañía solicita aproximadamente un 7% del precio futuro pactado y destina el 30% de cada renta mensual a reducir la cantidad necesaria para la adquisición. El resto paga el uso de la vivienda y remunera la operación.

Aquí aparece el primer matiz decisivo: Jessica y Jaime todavía no son propietarios. Viven en la vivienda que esperan comprar, pero el inmueble pertenece a Libeen hasta que ejerzan la opción y firmen la compraventa.

Lo que realmente están ahorrando

De los 1.300 euros mensuales, 410 euros —el 31,5%— se acumulan para la entrada. Eso equivale a 4.920 euros al año.

Después de tres años habrán generado 14.760 euros mediante las cuotas. Sumados a los 18.500 iniciales, dispondrían de 33.260 euros vinculados a la compra.

Durante ese mismo periodo habrán pagado 46.800 euros en mensualidades. De ellos, 32.040 no se acumularán: corresponderán al alquiler y al coste del modelo. Por eso, afirmar que todo el dinero «deja de tirarse» es excesivo. Sólo una parte se transforma en entrada; el resto sigue siendo renta.

La hipoteca continúa siendo imprescindible

El sistema no elimina al banco. Lo aplaza.

Si el precio final permaneciera en 200.000 euros, después de tres años todavía sería necesario financiar aproximadamente 166.740 euros, un 83,4% del valor inicial. La pareja tendría que demostrar ingresos estables, un endeudamiento asumible y un historial crediticio suficiente.

Libeen afirma que el 80% de sus usuarios compra en el tercer año y que todos los que han llegado a esa fase han obtenido financiación, con una hipoteca media cercana al 90%. Se trata, no obstante, de datos comunicados por la propia empresa, no de una garantía contractual para cualquier cliente.

El precio futuro cambia las cuentas

La cuestión más importante es el precio al que podrá comprarse la vivienda. Libeen habla de un «precio futuro protegido», lo que indica que la cifra relevante no tiene por qué coincidir exactamente con los 200.000 euros pagados inicialmente por la empresa.

Antes de firmar debe conocerse la revalorización pactada, qué cantidades se descuentan, quién paga reparaciones e impuestos y qué sucede si el banco rechaza finalmente la hipoteca.

En los contratos de alquiler con opción a compra, la prima inicial puede perderse si el inquilino decide no adquirir el inmueble, salvo que se haya negociado expresamente otra solución.

Una solución, no un milagro

El modelo puede encajar en hogares con ingresos estables, capacidad para pagar una renta elevada y ahorros insuficientes. Libeen exige actualmente ingresos netos desde 2.200 euros y una aportación inicial mínima cercana a 15.000.

No resulta adecuado para quien tenga empleo inestable, necesite flexibilidad para mudarse o no pueda asegurar que conseguirá una hipoteca dentro de varios años.

Sergio Excellence acierta al mostrar una vía distinta. Pero el mensaje «si ellos han podido, tú también» necesita una corrección: cada operación depende del contrato, la solvencia futura y el precio final. La fórmula construye una entrada; no garantiza la propiedad.

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