Tensión entre Indra y Moncloa por la fusión con EM&E

Indra sufre fuerte caída en bolsa por incertidumbre sobre EM&E

Indra sufre un desplome bursátil del 14% tras la intervención del Gobierno y la polémica fusión con EM&E. La SEPI pide frenar la operación y se especula con un relevo en la presidencia.

Presidente de Indra: Javier Escribano
Presidente de Indra: Javier Escribano

Indra ha sufrido un desplome del 13,65% en Bolsa en apenas dos días, que se amplía hasta el 14% con los últimos acontecimientos. La caída se produce en un contexto de tensión entre la empresa y el Gobierno, tras la intervención de Moncloa en la polémica operación de fusión con Escribano Mechanical & Engineering (EM&E), compañía propiedad de los hermanos Ángel y Javier Escribano, quienes poseen el 14,3% del capital de Indra.

El desplome bursátil ha provocado la pérdida de 1.300 millones de euros en capitalización, afectando especialmente a la SEPI, principal accionista con un 28%, que ha visto volatilizarse 364 millones de su participación. Indra, hasta hace pocos días uno de los valores más alcistas del Ibex 35, entra en terreno negativo en lo que va de 2026, con un retroceso del 3,5%.

Moncloa convoca a Ángel Escribano para frenar la fusión

El Gobierno de Pedro Sánchez convocó este miércoles a Ángel Escribano a una reunión en Moncloa, en medio de la polémica por la operación con EM&E. Fuentes cercanas confirman que desde la Presidencia se le sugirió que dimitiría para facilitar la resolución del conflicto.

La reunión fue convocada por el departamento de Asuntos Económicos de Presidencia, dirigido por Manuel de la Rocha, después de que en el último consejo de Indra se aprobara iniciar conversaciones formales para la fusión, a pesar de la oposición de Belén Gualda, presidenta de la SEPI, que pidió expresamente detener la operación.

Conflicto de interés y oposición de la SEPI

El conflicto de interés surge porque Ángel y Javier Escribano son consejeros de Indra, propietarios de EM&E y accionistas significativos de la empresa. Esto generó numerosos enfrentamientos con consejeros independientes y otros accionistas durante el consejo, cuando José Vicente de los Mozos, consejero delegado, expuso las distintas opciones para la adquisición siguiendo el orden del día definido por Ángel Escribano.

La SEPI, principal accionista estatal, considera que continuar con la operación no es adecuado y ha ejercido presión directa sobre la dirección de Indra. La falta de consenso ha sido uno de los factores clave detrás de la caída de la acción y la volatilidad en el mercado.

Impacto bursátil y capitalización

Tras la comunicación de la SEPI de no seguir adelante con la fusión, Indra ha perdido casi el 14% de su valor en dos días, lo que equivale a 1.300 millones de euros en capitalización bursátil. El retroceso sitúa a la empresa en terreno negativo en 2026, con un descenso del 3,5%, mientras que la SEPI ha sufrido una pérdida de 364 millones de euros.

La operación con EM&E y la estrategia de defensa

Indra buscaba consolidarse como un “campeón nacional de defensa” a través de la fusión con EM&E, reforzando capacidades y tamaño para competir con multinacionales como Rheinmetall y Leonardo. La compañía ha sido uno de los principales beneficiarios de los Programas Especiales de Modernización (PEM), junto a Airbus y Navantia, y había sido el valor más alcista del Ibex en 2025 con un incremento del 184%.

El objetivo de la operación era explorar distintas fórmulas de integración, desde una fusión hasta una adquisición directa, autorizada por el consejo de administración pese a la oposición de la SEPI. El fondo Amber, cuarto accionista con un 7,24%, ha respaldado la operación.

Futuro incierto: posible relevo en la presidencia

El desplome bursátil y el conflicto con el Gobierno han intensificado los rumores sobre un relevo en la presidencia de Indra. Fuentes cercanas a Moncloa señalan que Raül Blanco, expresidente de Renfe y exsecretario general de Industria, podría ser el candidato para sustituir a Ángel Escribano, aunque la decisión aún no está tomada y existe división entre los accionistas.

Indra atraviesa un momento crítico en su historia reciente, con presión estatal, caída en Bolsa y un conflicto estratégico que podría definir el futuro de la compañía en el sector defensa europeo.

Comentarios