La posible compra dispara un 37% la cotización del fabricante de monitores médicos

El “rumor” de opa de 10.000 millones enciende Masimo: +37% en una sesión

La sesión aún no había comenzado en Wall Street y el mercado ya había dictado veredicto: la posible compra de Masimo Corporation por parte de Danaher Corporation se traducía en una subida fulgurante de más del 37% en la preapertura. El movimiento llega después de que varios medios internacionales adelantaran que el grupo de tecnología médica está ultimando un acuerdo valorado en casi 10.000 millones de dólares, a razón de unos 180 dólares por acción, lo que supone una prima cercana al 40% sobre el último cierre en bolsa. La operación, aún sin confirmación oficial, marcaría uno de los mayores golpes de mano recientes en el sector de dispositivos médicos. Y, al mismo tiempo, ofrecería una salida dorada para una compañía sacudida por años de litigios con Apple y por la presión de fondos activistas. 

Wall Street cc pexels-william-doll-ii-1601782-6015353
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Un salto bursátil del 37% en cuestión de minutos

El detonante de la jornada ha sido una información del Financial Times, rápidamente replicada por agencias como Reuters, que situaba el precio del acuerdo en torno a los 9.900 millones de dólares, muy por encima de la capitalización de mercado previa de Masimo, en el entorno de los 6.900-7.000 millones. El mercado reaccionó de forma instantánea: en la preapertura, los títulos pasaban de 130,15 dólares a alrededor de 179 dólares, con un repunte del 37,5%, situando a la compañía entre los valores más alcistas del día en el índice tecnológico.

En sentido inverso, las acciones de Danaher cedían cerca de un 4-5%, reflejando la inquietud habitual ante una operación de este tamaño financiada con una combinación de caja y deuda. El contraste revela bien quién tiene la sartén por el mango: para los accionistas de Masimo, la posible opa supone cristalizar en unos días una revalorización que el mercado no estaba dispuesto a reconocer en solitario después de años de volatilidad. Para los inversores del comprador, en cambio, la pregunta es si el precio —alrededor de 18 veces el Ebitda estimado para 2027, según fuentes del mercado— está justificado por las sinergias y el crecimiento futuro.

Masimo Corporation

Un cheque de 10.000 millones por el negocio del pulso

Más allá del impacto inmediato en pantalla, la operación se explica por la pieza que Danaher quiere incorporar a su tablero. Masimo es un actor clave en la monitorización no invasiva: sus oxímetros de pulso y plataformas de monitorización continua están presentes en hospitales de todo el mundo y se han convertido en estándar en numerosas UCI y quirófanos. La compañía registró en 2025 alrededor de 1.520 millones de dólares de ingresos, con un crecimiento cercano al 9%, a pesar de que su cotización había caído en torno al 28% en los doce meses previos, lastrada por dudas sobre su estrategia y por la volatilidad del litigio con Apple.

Según las filtraciones, el acuerdo contemplaría el pago de 180 dólares por acción en efectivo, frente a los 130,15 dólares del cierre anterior, lo que implica una prima de unos 50 dólares por título y un desembolso global próximo a los 10.000 millones. El diagnóstico es inequívoco: Danaher está dispuesto a pagar caro por reforzar su división de Diagnóstico con una tecnología que le permite controlar no solo el momento de la prueba, sino la monitorización continua del paciente, desde el quirófano hasta el domicilio. Masimo deja de ser solo un proveedor de sensores para convertirse en una plataforma crítica dentro de la cadena de valor sanitaria.

La estrategia de Danaher: consolidar el tablero de la tecnología médica

Para Danaher, la compra encaja con un guion que lleva escribiendo más de dos décadas. Más de la mitad de sus ingresos actuales procede de adquisiciones realizadas en los últimos diez años, con operaciones tan relevantes como Beckman Coulter en 2011 (unos 8.800 millones de dólares) o Pall Corporation en 2015 (13.800 millones). La posible incorporación de Masimo —que funcionaría como unidad independiente dentro del segmento de Diagnóstico— se suma a esta estrategia de crecimiento inorgánico centrada en activos de alto margen y fuerte componente tecnológico.

En términos de posicionamiento, la jugada es clara: Danaher refuerza su oferta en monitorización y cuidados críticos, un nicho donde la integración de hardware, software y datos es cada vez más relevante. La compañía aspira a capturar sinergias comerciales mediante la venta cruzada de equipos de laboratorio y sistemas de monitorización a los mismos grandes grupos hospitalarios, así como a mejorar la eficiencia industrial integrando la producción de sensores y plataformas de datos en su conocida “Danaher Business System”. La consecuencia potencial es una mayor concentración de poder de negociación frente a hospitales y aseguradoras, que verían cómo un proveedor ya dominante en diagnósticos gana peso también en el seguimiento del paciente.

Danaher Corporation

Activistas, Apple y los años de turbulencia en Masimo

La operación no puede entenderse sin revisar la trayectoria reciente de Masimo. La compañía ha protagonizado uno de los contenciosos tecnológicos más llamativos de los últimos años frente a Apple, a la que acusó de infringir sus patentes de monitorización de oxígeno en sangre en el Apple Watch. Tras varios años de batalla, los tribunales estadounidenses han reconocido una indemnización de 634 millones de dólares a favor de Masimo, un golpe simbólico y financiero para el gigante de Cupertino.

Al mismo tiempo, la empresa ha atravesado una profunda crisis de gobierno corporativo. El fondo activista Politan Capital irrumpió en el capital con cerca del 9%, forzó cambios en el consejo y acabó propiciando la salida de su histórico fundador, Joe Kiani, que mantenía alrededor del 5% del capital. El detonante fue la controvertida compra del grupo de audio Sound United por 1.000 millones de dólares en 2022, seguida de su venta por solo 350 millones en 2025, una destrucción de valor que minó la confianza de los inversores. En ese contexto, la aparición de un comprador industrial dispuesto a pagar una prima del 40% permite a los accionistas cerrar capítulo y cristalizar valor tras años de turbulencias. Para muchos inversores, la opa es la salida que el mercado no supo construir por sí solo.

Una prima del 40% que reabre el debate sobre valoraciones

El precio ofrecido por Danaher supone pagar alrededor de 1,4 veces más que la capitalización de Masimo al cierre de la última sesión completa y cerca de 18 veces el Ebitda previsto para 2027, según filtraciones a la prensa. En el universo de los dispositivos médicos, donde no es extraño ver múltiplos de 14-16 veces Ebitda en activos de calidad, la cifra sitúa la operación en la parte alta de la horquilla, más cercana a las grandes apuestas estratégicas que a las compras oportunistas. El contraste con otras operaciones recientes del sector resulta demoledor para quienes defendían que Masimo estaba “cara” incluso tras sus correcciones en bolsa.

La cuestión clave es si el negocio subyacente puede sostener estas expectativas. Con un crecimiento de ingresos de un dígito alto y un posicionamiento sólido en monitorización avanzada, la compañía aporta un perfil de caja estable y complementariedad tecnológica. Sin embargo, Danaher asumirá también riesgos evidentes: litigios en curso, posible escrutinio regulatorio y la necesidad de recuperar credibilidad tras las aventuras fallidas en electrónica de consumo. Si la integración no se ejecuta con precisión, la prima pagada hoy puede convertirse en un lastre para la rentabilidad futura. En un contexto de tipos de interés aún elevados y presión sobre los márgenes hospitalarios, el margen de error es limitado.

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