Wall Street tiembla por la IA, Dow Jones de records y Ucrania pone fecha a las urnas

Zelensky prepara elecciones y referéndum bajo presión de Trump, mientras la disrupción tecnológica castiga a la gestión patrimonial y la agenda geopolítica se recalienta con Irán e Israel.
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Washington quiere cerrar un alto el fuego y un marco de paz antes del 15 de mayo de 2026 y, para blindarlo, empuja a Kiev a un doble salto: elecciones presidenciales y referéndum nacional sobre el acuerdo. El plan, aún por formalizar, apunta a mayo y se anunciaría el 24 de febrero, cuarto aniversario de la invasión a gran escala.
Al mismo tiempo, Wall Street ha descubierto un nuevo miedo: que la inteligencia artificial no solo cree ganadores, sino que convierta sectores enteros en “prescindibles”. Una herramienta fiscal de Altruist bastó para hundir a Schwab, LPL o Raymond James en una sola sesión.
Y, como telón de fondo, tres recordatorios de fragilidad: un tiroteo masivo en Canadá con 10 muertos, la inflación china frenándose al 0,2%, y Netanyahu volando a Washington para exigir a Trump una línea más dura frente a Irán.

 
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Urnas en guerra: Zelensky prepara elecciones y referéndum en mayo

El giro es histórico. Tras meses defendiendo que votar bajo ley marcial es inviable, Zelensky trabaja ahora en una hoja de ruta para celebrar presidenciales y un plebiscito sobre el pacto de paz con Rusia. Según la información publicada por Financial Times y recogida por Reuters, el presidente pretende anunciar el plan el 24 de febrero y situar ambos hitos en mayo de 2026.

La arquitectura política que se dibuja responde a una necesidad: legitimar democráticamente cualquier concesión —especialmente territorial— en un país exhausto, con millones de desplazados y un frente todavía activo. El problema es que el calendario exige cirugía legal acelerada: reformas en marzo y abril, adaptación de normas electorales y garantías logísticas mínimas.

A eso se añade un dilema operativo: el voto no es solo urnas, es censo, campaña, seguridad y verificación. En un entorno de ataques a infraestructuras, cortes de energía y riesgo de sabotaje, la elección se convierte en un test de Estado. Y el referéndum, en un plebiscito existencial: no solo sobre una paz posible, sino sobre el precio de esa paz.

El precio de la garantía: Trump aprieta con el reloj de su propia política

La presión estadounidense tiene un motivo menos romántico y más electoral. El empuje para cerrar un acuerdo antes de que el foco interno estadounidense se coma la agenda exterior —con elecciones de mitad de mandato en el horizonte— atraviesa toda la negociación. Reuters ya había avanzado que Washington y Kiev discutían objetivos ambiciosos, con un intento de encajar un acuerdo en primavera, aunque con obstáculos evidentes por el punto nuclear: el territorio.

La fórmula que se filtra es clara: garantías de seguridad a cambio de una ratificación democrática rápida. En diciembre, el propio Zelensky ya había abierto la puerta a someter un plan de 20 puntos a referéndum, condicionado a un alto el fuego de al menos 60 días para poder organizarlo.

El diagnóstico es inequívoco: la Casa Blanca quiere un sello de legitimidad que reduzca el riesgo de que un futuro gobierno ucraniano rompa el pacto. Pero el atajo tiene coste. Si el proceso se percibe como precipitado, el referéndum puede ser una vacuna… o un boomerang. La diferencia la marcarán dos variables: la credibilidad del cese de hostilidades y la capacidad de Kiev para evitar que la votación sea vista como un trámite impuesto desde fuera.

Wall Street entra en “modo pánico” con la IA y castiga a los asesores

La sesión del martes dejó una fotografía brutal: el mercado ya no busca quién gana con la IA; vende primero y pregunta después quién puede perder. El detonante fue Altruist, una firma de “brokerage” para asesores, al lanzar capacidades de planificación fiscal con IA dentro de su plataforma Hazel, capaces de analizar documentos como formularios 1040, nóminas o notas de reuniones y generar estrategias personalizadas.

La respuesta fue inmediata y masiva: LPL y Raymond James cayeron más de un 8%, Charles Schwab más de un 7% y Ameriprise un 6,2%; incluso Stifel y Morgan Stanley sufrieron correcciones.

“When you get just one little thing, traders sell first and ask questions later.” La frase es de Dennis Dick, estratega en Stock Trader Network, y describe la psicología de esta nueva ola: una disrupción puntual se interpreta como amenaza sistémica.

Sin embargo, el contraste con la realidad del negocio resulta demoledor: la gestión patrimonial no es solo cálculo fiscal; es confianza, retención y comportamiento. Citizens recordó que el asesor “se gana la comisión” con juicio y personalización, y Morningstar subrayó que los modelos más defensivos son los “relationship-driven” y los que tienen efectos de red o datos propios.
La consecuencia es clara: el mercado está poniendo precio a un riesgo de compresión de márgenes que, de materializarse, no será inmediato… pero ya está cotizando.

Canadá cc pexels-stephentcandrews-9900013
Canadá cc pexels-stephentcandrews-9900013

Canadá, 10 muertos y el regreso del miedo a lo impensable

Mientras los mercados discuten disrupciones digitales, Canadá se asomó a una tragedia física. Un tiroteo en la escuela secundaria de Tumbler Ridge, en Columbia Británica, dejó 10 muertos, incluida la presunta atacante, y más de 25 heridos atendidos por los servicios sanitarios, según Reuters.

La RCMP indicó que el sospechoso habría fallecido por una herida autoinfligida y que la respuesta policial fue extremadamente rápida: llegaron en dos minutos tras la llamada de emergencia. Se hallaron seis víctimas dentro del centro, otra murió camino del hospital y dos fallecidos más aparecieron en una vivienda relacionada.

Tumbler Ridge es una comunidad remota, de alrededor de 2.400 habitantes, con un instituto de unos 160 estudiantes. La escala agrava el impacto: en pueblos pequeños, la tragedia no se mide en cifras, sino en apellidos repetidos. El primer ministro Mark Carney expresó condolencias y pospuso compromisos.

Este episodio reabre un debate que Canadá suele vivir de forma distinta a EEUU: los tiroteos escolares son raros, pero cuando ocurren cambian la conversación nacional durante años. Y, sobre todo, golpean un intangible económico: la percepción de seguridad como parte del contrato social.

China frena en seco: IPC al 0,2% y la fábrica sigue en negativo

En Pekín, el problema no es la inflación: es la falta de ella. El IPC de enero subió apenas un 0,2% interanual, frente al 0,8% de diciembre, y el IPP volvió a caer un 1,4%, manteniendo viva la sensación de deflación industrial y de demanda doméstica débil.

Reuters destaca un patrón persistente: desequilibrio entre oferta y demanda, sobrecapacidad en sectores como renovables o automoción y un consumo que no despega pese a estímulos parciales. Incluso la inflación subyacente se enfrió del 1,2% al 0,8%, y los precios de alimentos registraron descensos, con presión a la baja en productos como cerdo y huevos.

El dato tiene lectura global. Con un crecimiento chino más frágil, el mundo recibe menos tracción en materias primas y más presión competitiva vía exportaciones: Reuters apunta a un superávit comercial de 1,2 billones de dólares en 2025, en un contexto de guerra comercial con EEUU.

La consecuencia para los inversores es incómoda: si China no reanima demanda interna, el motor vuelve a ser el exterior, elevando tensiones comerciales y reduciendo margen para un aterrizaje suave global. En un ciclo ya sensible por tipos y tecnología, esta pieza añade volatilidad silenciosa.

Netanyahu acelera su visita y aprieta a Trump con Irán en el centro

La geopolítica vuelve a la Casa Blanca. Donald Trump recibe a Benjamin Netanyahu en su séptimo encuentro en poco más de un año, con el objetivo declarado por Israel de ampliar las conversaciones con Irán más allá de lo nuclear: misiles balísticos y apoyo a milicias como Hamas o Hezbollah.

“I will present to the president our perceptions of the principles in the negotiations,” dijo Netanyahu antes de despegar hacia Washington.
Israel teme un acuerdo “estrecho” que alivie presión sobre Teherán sin neutralizar su capacidad militar. Trump, por su parte, ha repetido que actuaría “muy duro” si no hay pacto y llegó a sugerir a Axios que valora enviar un segundo grupo de portaaviones en un despliegue regional creciente.

El problema es que el equilibrio es inestable: Irán insiste en que las conversaciones se limiten al dossier nuclear y rechaza restricciones sobre su programa de misiles.
Así, la visita de Netanyahu opera en dos planos: intenta condicionar el contenido del acuerdo… y, al mismo tiempo, evitar que una distensión EEUU-Irán deje a Israel con menos margen de maniobra. El efecto dominó puede ser inmediato: tensión regional, riesgo energético y una nueva prima geopolítica en mercados que ya están nerviosos por la IA.

Las claves del día: empleo en EEUU, OPEP y una jornada de bancos centrales

La agenda macro llega cargada. China ya puso el tono con IPC e IPP; Europa mira a la producción industrial de Italia y al rendimiento del bono alemán a 30 años. En paralelo, se publica el informe mensual de la OPEP, clave para calibrar demanda y disciplina de oferta en un mercado que sigue reaccionando a cualquier titular del Golfo.

En Estados Unidos, el foco está en el paquete laboral: tasa de paro, nóminas no agrícolas y privadas, además de empleo manufacturero y nóminas del gobierno. A esto se suman solicitudes de hipotecas MBA e inventarios de crudo, un cóctel perfecto para mover dólar, tipos y bolsas.

Hablan nombres sensibles: Cipollone, Buch y Schnabel por el BCE; y Schmidt, Bowman y Hammack por la Reserva Federal. Y llega una nueva ola de resultados: McDonald’s, T-Mobile y Cisco. En un mercado que oscila entre el miedo a la disrupción y la esperanza de recortes, cualquier guía de beneficios puede pesar tanto como un dato macro.

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