La caída de los valores bursátiles por la pandemia recorta la riqueza de las familias un 1,9% en 2020

MADRID, 13 (EUROPA PRESS)

La riqueza financiera neta de las familias españolas e instituciones sin fines de lucro al servicio de los hogares (ISFLSH) se situó en 1,590 billones de euros en el cuarto trimestre de 2020, lo que supone una caída del 1,9% en tasa interanual, según las Cuentas Financieras publicadas por el Banco de España este miércoles. Por su parte, la deuda de los hogares se situó en el 62,5% del PIB.

A pesar de esta caída, la riqueza de las familias sigue en máximos y se sitúa ya muy por encima de los niveles previos a la crisis económica de hace más de una década, ya que en el primer semestre de 2007, justo antes del comienzo de la recesión, rozaba el billón de euros.

El Banco de España explica que, en relación con el PIB, los activos financieros netos representaron el 141,8%, ratio 11,6 puntos porcentuales superior a la de hace un año debido, especialmente, al retroceso del PIB.

El saldo de activos financieros -dinero en efectivo, acciones, depósitos y valores en renta- de los hogares e ISFLSH alcanzó a finales de 2020 un importe de 2,347 billones de euros, un 1,7% inferior al de un año antes.

CAÍDA DE LA BOLSA

Esta disminución se debe a revalorizaciones netas negativas, de 118.100 millones de euros, que se concentraron principalmente en el primer trimestre de 2020, provocadas por la caída del precio de los activos en los mercados financieros como consecuencia de la pandemia, mientras que las transacciones fueron positivas, con una adquisición neta de activos financieros de 77.600 millones de euros en el último año.

En relación con el PIB, los activos financieros totales de los hogares e ISFLSH representaron un 209,2% a finales del cuarto trimestre de 2020, 17,4 puntos porcentuales más que un año antes, debido al fuerte retroceso experimentado por el PIB.

Por componentes, el grueso de los activos financieros de los hogares se encontraba en efectivo y depósitos (el 42% del total), seguido de participaciones en el capital (23%), seguros y fondos de pensiones (17 %) y participaciones en fondos de inversión (15%).

Por su parte, el componente de efectivo y depósitos fue el que más incrementó su peso en los activos financieros de los hogares (en 3,8 puntos porcentuales) con respecto a un año antes, mientras que el peso de las participaciones en el capital fue el que más cayó (-5,2 puntos) como resultado, fundamentalmente, del componente de revalorizaciones, que fue negativo.

SUBE LA DEUDA DE EMPRESAS Y BAJA LA DE LAS FAMILIAS

Por su parte, la deuda consolidada de las empresas y de los hogares e ISFLSH alcanzó 1,653 billones de euros en el cuarto trimestre de 2020, un 147,4% del PIB, un 2,5% por encima de la cifra registrada un año antes.

El incremento de la deuda agregada es fruto de un comportamiento dispar de estos dos sectores, ya que la deuda consolidada de las sociedades no financieras aumentó alcanzando un 84,9% del PIB (si se incluyese la deuda interempresarial, la ratio sería un 107,7%), mientras que la de los hogares e ISFLSH disminuyó situándose la ratio en un 62,5% del PIB.

Las operaciones netas acumuladas en 2020, correspondientes a la financiación consolidada recibida por las empresas y los hogares e ISFLSH, fue de 47.700 millones de euros, lo que representó un 4,3% del PIB.

En términos netos, las sociedades no financieras captaron financiación nueva equivalente al 4,6% del PIB, mientras que los hogares e ISFLSH cancelaron financiación por un importe que supuso un 0,4% del PIB.

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