Tensiones Rusia-EEUU

Rusia denuncia “barreras artificiales” en sus relaciones con Washington

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Sergey Lavrov, afirmó este lunes que su país permanece dispuesto a cooperar con Estados Unidos, pero que Washington está creando obstáculos que dificultan la colaboración bilateral. En declaraciones a TV BRICS, Lavrov aseguró que, aunque Rusia sigue abierta a trabajar con todas las naciones —al igual que India, China, Indonesia y Brasil—, “nos encontramos en una situación donde los estadounidenses mismos están creando barreras artificiales a lo largo de este camino”

EPA/MOHAMED HOSSAM
EPA/MOHAMED HOSSAM

Búsqueda de caminos alternativos

Ante lo que considera un bloqueo por parte de Washington, Lavrov destacó que Rusia se ha visto obligada a buscar vías adicionales y seguras para desarrollar proyectos financieros, económicos, logísticos e integrativos junto a los países del grupo BRICS. Este esfuerzo refleja el intento de Moscú por diversificar sus relaciones internacionales y reducir la dependencia de los sistemas controlados por Estados Unidos y sus aliados tradicionales. Según Lavrov, estas iniciativas no solo abarcan el comercio y la energía, sino también la infraestructura y la integración regional.

Ante lo que considera un bloqueo por parte de Washington, Lavrov destacó que Rusia se ha visto obligada a buscar vías ​adicionales y seguras para desarrollar proyectos financieros, económicos, logísticos e integrativos junto a los países del grupo BRICS.
Ante lo que considera un bloqueo por parte de Washington, Lavrov destacó que Rusia se ha visto obligada a buscar vías
adicionales y seguras para desarrollar proyectos financieros, económicos, logísticos e integrativos
junto a los países del grupo BRICS.

Lavrov criticó duramente las acciones estadounidenses, afirmando que Washington utiliza “métodos completamente injustos” para imponer su influencia, con el objetivo de controlar todas las rutas de suministro de energía para los principales países y continentes. Según el ministro ruso, esta estrategia ha tenido efectos limitados y Estados Unidos “ya está perdiendo objetivamente su influencia económica y su peso en la economía global”, lo que, según él, evidencia un declive relativo frente a potencias emergentes.

El funcionario añadió que la búsqueda de control estadounidense sobre los mercados energéticos ha provocado un repunte del interés por alternativas regionales y multilaterales, reforzando alianzas estratégicas entre Rusia y los países BRICS, y promoviendo la creación de mecanismos financieros y logísticos independientes que eviten la dependencia de la infraestructura estadounidense.

Desconfianza hacia instituciones internacionales

En su entrevista, Lavrov también cuestionó la relevancia de organizaciones internacionales tradicionales. Según el ministro, NATO, la Unión Europea y la OSCE se están volviendo obsoletas, en un contexto donde considera que estos organismos han adoptado políticas alineadas con los intereses de Estados Unidos, en detrimento de la cooperación equitativa con países no occidentales.

Lavrov considera que la NATO, la Unión Europea y la OSCE se están volviendo obsoletas
Lavrov considera que la NATO, la Unión Europea y la OSCE se están volviendo obsoletas

El diplomático ruso subrayó que, pese a la crítica hacia estos organismos, Rusia permanece comprometida con el diálogo multilateral y apuesta por fortalecer mecanismos de cooperación con países que, según él, respetan la soberanía y buscan la igualdad en las relaciones internacionales.

Un enfoque estratégico hacia el BRICS

La insistencia de Lavrov en las relaciones con los BRICS refleja un cambio estratégico de Moscú hacia alianzas económicas y políticas que no dependen del liderazgo estadounidense. Los planes incluyen proyectos conjuntos en áreas como energía, transporte, banca e infraestructura tecnológica. Este enfoque pretende minimizar el impacto de sanciones occidentales, diversificar socios comerciales y fortalecer la posición de Rusia en la geopolítica global.

La insistencia de Lavrov en BRICS refleja un cambio estratégico de Moscú hacia alianzas económicas y políticas que no dependen del liderazgo estadounidense.
La insistencia de Lavrov en BRICS refleja un cambio estratégico de Moscú hacia alianzas económicas y políticas que no dependen del liderazgo estadounidense

Expertos en relaciones internacionales coinciden en que la estrategia rusa no solo busca protección frente a la presión estadounidense, sino también consolidar un bloque alternativo de cooperación económica y política, donde se priorizan intereses compartidos entre potencias emergentes y países con visiones afines sobre desarrollo y soberanía.

Consecuencias geopolíticas

El señalamiento de Lavrov se produce en un contexto de creciente tensión entre Moscú y Washington, marcado por sanciones económicas, disputas energéticas y rivalidades estratégicas en Oriente Medio y Europa del Este. La percepción de obsolescencia de organismos internacionales y la necesidad de alianzas alternativas podrían derivar en un reforzamiento de la cooperación BRICS y un aumento de iniciativas económicas autónomas de Rusia, con repercusiones en el comercio global, los flujos energéticos y la dinámica política internacional.

Analistas indican que, si Rusia logra consolidar sus alianzas y mecanismos independientes, podría minimizar el impacto de futuras sanciones occidentales y afianzar su influencia en mercados de energía y finanzas, desafiando la hegemonía estadounidense en estos sectores clave.

De cara al futuro, el camino de Moscú podría seguir dos direcciones: intensificar la cooperación con potencias emergentes y reforzar su autonomía económica, o buscar negociaciones limitadas con Estados Unidos en sectores estratégicos donde la dependencia bilateral sea inevitable. En cualquier escenario, la estrategia rusa parece orientada a reducir riesgos y maximizar su capacidad de maniobra, consolidando alternativas que permitan mantener el desarrollo económico y político incluso frente a presiones externas.

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