¿Fin del acuerdo comercial China-EEUU? La escalada arancelaria de Trump a Irán sacude los mercados
La administración Trump impone un arancel del 25 % a países que comercien con Irán, poniendo en jaque el acuerdo comercial entre China y Estados Unidos. Esta escalada podría derivar en represalias mutuas y reactivar una guerra comercial con repercusiones inmediatas en los mercados globales.
El escenario global se tambalea otra vez. Una jugada audaz de la administración Trump que pretende imponer aranceles del 25 % a cualquier nación que mantenga comercio con Irán, podría desatar un efecto dominó con consecuencias directas para el pacto comercial entre las dos mayores potencias económicas, Estados Unidos y China.
Contexto y alcance de la medida arancelaria
El incremento de los aranceles anunciado no es cualquier cosa. Se impacta directamente sobre Irán, pero el tiro puede salirle por la culata a EE.UU., pues China es el principal importador del crudo iraní, con una cifra que alcanzó 1,2 millones de barriles diarios en 2024.
Este volumen representa más de la mitad de las compras totales de petróleo de Pekín, por lo que la amenaza de un arancel tan elevado podría forzar a China a adoptar represalias contundentes, poniendo en riesgo la delicada pero vital tregua comercial entre ambos gigantes.
El impacto económico y político
¿Estamos viendo el preludio de una nueva guerra comercial? Los antecedentes son alarmantes. En ocasiones anteriores, las tensiones arancelarias llegaron a escalar hasta un 145 % en ciertos productos, causando turbulencias inmediatas en los mercados globales y afectando cadenas de suministro complejas.
Además, la jugada de Trump no solo complica las relaciones bilaterales. También desafía la autoridad de Xi Jinping, generando un clima de incertidumbre que puede complicar futuras negociaciones y acuerdos multilaterales en el contexto global.
Perspectivas a corto y mediano plazo
Por ahora, Pekín mantiene una postura firme en conservar sus lazos con Irán, pero no se puede descartar que esta escalada tenga consecuencias inesperadas. Las tensiones arancelarias suelen ser un juego de resistencia y presión, y esta nueva mano alzada de Trump podría ser más que una simple advertencia.
¿Reabrirá esto viejas heridas? ¿Volverán a imponerse aranceles recíprocos que hagan tambalearse la ya frágil estabilidad económica mundial? Son preguntas que solo el tiempo responderá, mientras los mercados observan atentos, con la incertidumbre instalada en cada movimiento.