Ibex sube, Dow Jones plano con Wall Street que se frena y Lagarde duda en el BCE

La posible salida anticipada de la presidenta del banco central coincide con un acercamiento nuclear entre Irán y Estados Unidos que enfría el Brent, avances de Trump en Ucrania, el liderazgo consolidado de Takaichi en Japón y un nuevo pulso entre el Vaticano y la Casa Blanca

La jornada arranca con índices en modo prudencia y un frente político-monetario que empieza a agitarse en Europa. Christine Lagarde sopesa abandonar la presidencia del Banco Central Europeo antes de 2027, en pleno debate sobre quién controlará la política monetaria del euro cuando Francia vuelva a las urnas. Al otro lado del tablero, Irán y Estados Unidos han alcanzado en Ginebra un entendimiento preliminar que ha reducido la tensión geopolítica y ha presionado a la baja al crudo. Mientras tanto, Donald Trump presume de avances en las conversaciones para una paz en Ucrania, Sanae Takaichi consolida su mayoría en Japón y el Vaticano rechaza sumarse a la “Junta de Paz” impulsada por Washington. En los mercados, el IBEX 35 avanza alrededor de un 0,6%, los futuros de Wall Street se mueven casi planos y el oro vuelve a brillar como refugio.

Mercados, datos de las 7:25 hora de Europa central:

Símbolo Última Cbo Cambio%
500 SPX
6.843,22 7,05 0,10%
35 IBEX35
17.955,41 107,40
0,60%
100 NDX
24.701,60 -31,14 -0,13%
$ DXY
97,214 0,107 0,11%
VIX
20,30 -0,89 -4,20%
BRENT
67,055 0,210 0,31%
USOIL
62,30 0,01 0,02%
BTCUSDT
67.864,76 361,24 0,54%
GOLD
4.931,920 52,940 1,09%

Lagarde abre el melón de la sucesión en Fráncfort

La filtración publicada por el Financial Times ha sacudido los pasillos del BCE: Lagarde estaría estudiando abandonar el cargo antes de completar su mandato de ocho años, que expira en 2027. La opción de una salida anticipada permitiría a Emmanuel Macron influir de forma decisiva en la elección de su sucesor antes de las presidenciales francesas de abril de ese año, asegurando un perfil alineado con París en pleno debate sobre tipos, inflación y deuda.

Oficialmente, el banco central se ha apresurado a desmentir cualquier decisión tomada y subraya que Lagarde “está completamente centrada en su misión”. Pero el mero hecho de que se plantee el escenario refleja hasta qué punto el BCE se ha convertido en pieza central del equilibrio político europeo. Lagarde, que llegó a Fráncfort en 2019 tras dirigir el Fondo Monetario Internacional, ha pilotado la subida de tipos más rápida de la historia del euro y ahora afronta el reto contrario: cómo recortar sin desanclar expectativas ni disparar las primas de riesgo.

El riesgo para la institución es evidente: si el debate sobre la sucesión se politiza demasiado pronto, el mercado podría empezar a descontar giros de rumbo prematuros en la estrategia monetaria, justo cuando el BCE insiste en que las próximas decisiones dependerán estrictamente de los datos.

Macron, calendario electoral y la batalla por el BCE

En París, la posible salida de Lagarde se interpreta en clave de equilibrio interno de poder. Para Macron, colocar a un francés al frente del BCE antes de 2027 garantizaría influencia en una institución que decide sobre el coste de financiación de su deuda pública y sobre el comportamiento del euro, factores clave para cualquier agenda económica ambiciosa. La alternativa —que la elección del próximo presidente se produzca bajo un eventual gobierno de signo distinto— resulta mucho menos cómoda para el Elíseo.

El calendario juega a favor de la especulación. Si Lagarde anunciara su marcha en 2026, el Consejo Europeo tendría margen para negociar un relevo que encaje en el reparto de altos cargos comunitarios: Comisión, Consejo, diplomacia y ahora también BCE. La experiencia de anteriores relevos muestra que las negociaciones se prolongan meses y se entrecruzan con equilibrios geográficos y de familias políticas.

Este hecho revela por qué el movimiento no es solo una cuestión personal: anticipar la sucesión podría recalibrar el centro de gravedad del euro en un momento de divergencias crecientes entre norte y sur sobre la velocidad de los recortes de tipos y la flexibilidad de las reglas fiscales reactivadas. De momento, el mercado de deuda reacciona con moderación, pero los analistas empiezan a incluir en sus escenarios la posibilidad de un BCE algo más político en la próxima década.

Entendimiento preliminar entre Irán y EE UU: Brent cede y el VIX se enfría

En el frente geopolítico, las miradas se han ido a Ginebra. El jefe de la diplomacia iraní, Abbas Araqchi, confirmó un acuerdo sobre los “principios rectores” para relanzar el diálogo nuclear con Washington, aunque sin garantías de pacto inmediato. Teherán habla de “buen progreso” y se abre a nuevas rondas “en el corto plazo”, mientras Omán mantiene su papel de mediador discreto.

El efecto en los mercados de materias primas fue inmediato: el crudo Brent llegó a caer más de un 1% en la sesión asiática, antes de estabilizarse en torno a los 67 dólares por barril, con un ligero avance del 0,3% en la apertura europea. El WTI se mueve cerca de los 62,3 dólares, prácticamente plano. La sensación de que el riesgo de ruptura se aleja también se refleja en el indicador de volatilidad VIX, que cede en torno a un 4%, hasta la zona de 20 puntos.

Sin embargo, la desescalada es solo parcial. Estados Unidos mantiene el refuerzo de bases aéreas y navales en la región e Irán continúa con maniobras de fuego real en el Estrecho de Ormuz. El mercado descuenta por ahora un escenario de negociación prolongada sin shock de oferta, pero la prima de riesgo geopolítico seguirá pesando sobre la curva de energía.

Trump vende avances en Ucrania bajo presión de Washington

En paralelo, Trump intenta capitalizar cualquier señal de distensión en Ucrania. El enviado especial Steve Witkoff aseguró que la tercera ronda de negociaciones trilaterales, mediadas por Estados Unidos y celebradas en Suiza, ha registrado “progresos significativos” hacia un alto el fuego con Rusia tras cuatro años de conflicto.

Las conversaciones cuentan con la mediación institucional de la Confederación Suiza y buscan perfilar un marco de seguridad y garantías económicas que permita a Kiev y Moscú vender internamente cualquier concesión. No hay, por ahora, detalles sobre cesiones territoriales o fórmulas de neutralidad, pero el simple hecho de mantener tres rondas consecutivas sin ruptura ya se interpreta como un avance.

Lo más relevante en clave de mercado es que una paz, aunque sea fría, reordenaría flujos de gas, cereales y metales procedentes del este de Europa, con impacto directo sobre los precios de la energía y la inflación global. Hasta que no haya un texto concreto sobre la mesa, los inversores seguirán tratando estas señales como “ruido positivo”, pero sin cambiar sus escenarios centrales.

Takaichi consolida poder en Japón con agenda industrial y pacto con Trump

En Asia, la política también condiciona la macro. Takaichi ha sido confirmada como primera ministra de Japón tras obtener 354 de los 464 votos en la cámara baja, un respaldo abrumador para su proyecto dentro del Partido Liberal Democrático. Su prioridad inmediata será acelerar las deliberaciones presupuestarias y materializar un acuerdo comercial bilateral con la Administración Trump.

Entre los proyectos industriales que se barajan figuran una planta de gas natural de 9,2 gigavatios, nuevas instalaciones de exportación de crudo y una fábrica de diamantes sintéticos industriales, elementos clave para semiconductores y maquinaria de precisión. El paquete se presentará formalmente antes de la visita de Takaichi a Washington prevista para marzo, con la vista puesta en atraer inversión y tecnología estadounidenses a cambio de garantías de suministro energético y minerales.

Este movimiento refuerza el eje Estados Unidos-Japón precisamente cuando la carrera por la inteligencia artificial y los chips de última generación exige cadenas de suministro más cortas y seguras. Para Tokio, es también una forma de equilibrar su dependencia de China en materias primas críticas sin renunciar al comercio regional.

El Vaticano planta cara a la “Junta de Paz” de Trump

En el terreno diplomático, una voz inesperada se ha desmarcado de la arquitectura de paz diseñada en Washington. El cardenal Pietro Parolin confirmó que la Santa Sede no participará en la “Junta de Paz” promovida por Trump para supervisar la gobernanza temporal de Gaza y otros focos de crisis.

Parolin defendió que la gestión de conflictos internacionales debe recaer principalmente en las Naciones Unidas, y advirtió del riesgo de crear organismos paralelos que debiliten la legitimidad del sistema multilateral. “La paz no puede ser un club de países afines”, deslizó, en una crítica velada a una iniciativa que, según varias capitales europeas, corre el riesgo de convertirse en instrumento geopolítico al margen del Consejo de Seguridad.

La primera reunión de la Junta está prevista en Washington esta semana y llega rodeada de escepticismo. La negativa del Vaticano añade peso moral a las críticas y obliga a la Casa Blanca a redoblar esfuerzos para presentarla como complementaria, y no sustitutiva, del marco de la ONU.

YouTube se cae en plena hora punta y vuelve el fantasma de la dependencia en la nube

La noche del martes dejó además un recordatorio incómodo sobre la fragilidad de las infraestructuras digitales. La plataforma de vídeo YouTube, propiedad de Alphabet, sufrió una caída global que dejó sin servicio a millones de usuarios durante varios minutos en todo el mundo. El portal de incidencias DownDetector registró más de 300.000 reportes solo en Estados Unidos, con errores al cargar la página principal y reproducir contenidos.

Lo más inquietante es que la interrupción coincidió con problemas en otros proveedores de infraestructura como Google, Amazon Web Services y Cloudflare, lo que apunta a un incidente encadenado en la nube. La compañía ha reconocido el fallo y asegura estar investigando el origen.

Más allá de la anécdota, el episodio reabre el debate sobre concentración de riesgos tecnológicos: cada vez más servicios críticos dependen de un puñado de proveedores de nube y redes de distribución de contenidos. Un error de configuración o un ataque dirigido puede afectar simultáneamente a medios de comunicación, comercio electrónico, servicios financieros y plataformas de vídeo.

Los datos que miran hoy los bancos centrales

En el frente macro, la agenda llega cargada. La sesión asiática ha venido marcada por la balanza comercial, las exportaciones y las importaciones de Japón, con las bolsas chinas aún cerradas por el Año Nuevo Lunar. En Europa, el foco está en los datos de IPC de Reino Unido y Francia y en el rendimiento del bono alemán a diez años, en un contexto en el que cada décima de inflación puede reabrir el debate sobre el ritmo de recortes del BCE.

En Estados Unidos, el menú incluye solicitudes de hipotecas de la MBA, pedidos de bienes duraderos, permisos de construcción, el índice Redbook interanual de ventas minoristas, y las cifras de producción industrial y manufacturera. El plato fuerte llegará con las actas de la última reunión del FOMC, que los inversores analizarán en busca de pistas sobre cuántos recortes de tipos contempla realmente la Reserva Federal para 2026.

La jornada contará además con intervenciones de François Villeroy de Galhau e Isabel Schnabel por parte del BCE, y de Michelle Bowman en el lado de la Fed. Sus matices sobre inflación, productividad y riesgos financieros pueden mover las expectativas de mercado tanto como cualquier dato.

Los índices marcan prudencia: renta variable, dólar, crudo, cripto y oro

Con este telón de fondo, los mercados se mueven con paso corto. A las 7:25, hora de Europa central, los futuros sobre el S&P 500 avanzan en torno a un 0,1%, mientras el Nasdaq 100 cede un 0,1-0,2%, reflejando un tono algo más débil en tecnología tras las últimas rotaciones. En España, el IBEX 35 sube alrededor de un 0,6%, apoyado en bancos y energía, y dejando atrás parte de la corrección reciente.

En divisas, el índice dólar ronda los 97,2 puntos, con un ligero avance del 0,1%, mientras el euro se mantiene en la zona de 1,18 dólares. El Brent gira de las caídas iniciales y se mueve cerca de 67 dólares con alzas en torno al 0,3%, y el WTI cotiza en torno a 62,3 dólares. En criptoactivos, Bitcoin recupera algo de terreno hasta los 67.800 dólares, con subidas cercanas al 0,5% en 24 horas. El oro, por su parte, prolonga su rally defensivo y se sitúa en torno a los 4.932 dólares por onza, con un avance cercano al 1%.

El diagnóstico es inequívoco: los índices reflejan una calma solo aparente, con movimientos contenidos pero múltiples focos de tensión cruzados entre política monetaria, geopolítica y tecnología. La combinación de una posible transición en el BCE, un delicado acercamiento entre Washington y Teherán y negociaciones abiertas en Ucrania obliga a los inversores a navegar la sesión con menos euforia y mucha más gestión de riesgos.

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