iOS 26.3 ya está en RC: fecha y 3 grandes cambios
La versión candidata de iOS 26.3 ya se puede descargar y apunta a un lanzamiento final el lunes 9 o el martes 10 de febrero, con tres novedades clave: migración nativa desde Android, más control sobre la localización y un parche serio para los fallos de iOS 26.2.1.
La Release Candidate (RC) de iOS 26.3, con compilación 23D125, ya está disponible para desarrolladores y beta pública desde el 4 de febrero de 2026, lo que marca el último paso antes del despliegue para todos los usuarios. La compañía ha encadenado esta RC apenas dos semanas después de iOS 26.2.1, una versión plagada de quejas por cuelgues, drenaje de batería y bloqueos aleatorios en algunos modelos.
Una RC que llega tras una versión problemática
Apple ha movido ficha rápido. El 26 de enero lanzó iOS 26.2.1, una actualización menor que debía corregir errores y mejorar la compatibilidad con nuevos accesorios, pero que ha terminado siendo un quebradero de cabeza para muchos usuarios. En foros oficiales y redes sociales se repiten los mismos patrones: cuelgues de apps, pantalla congelada y consumo anómalo de batería en modelos que hasta entonces funcionaban con normalidad
La respuesta ha sido acelerar iOS 26.3. La RC con número de build 23D125 sustituyó a la beta 3 (23D5114d) y se publicó el 4 de febrero para desarrolladores y beta testers públicos. En la práctica, eso significa que el código está lo bastante maduro como para convertirse, casi sin cambios, en la versión final que llegará a todos los iPhone compatibles.
Lo más relevante es que, en las notas preliminares, la compañía habla de “importantes correcciones de errores y mejoras de seguridad”, un lenguaje que suele reservar para parches que cierran fallos críticos o problemas de rendimiento extendidos. Este hecho revela que iOS 26.3 está pensado tanto para estabilizar el ciclo 26 como para introducir pequeños giros de estrategia, especialmente en materia de privacidad y apertura hacia Android.
Cuándo saldrá iOS 26.3: el patrón de Apple
Con la RC en la calle desde el 4 de febrero, la gran pregunta es obvia: ¿cuándo llegará la versión final? Si miramos el histórico reciente de iOS, el patrón es bastante consistente: RC a mitad de semana y versión estable entre 5 y 7 días después, habitualmente un lunes o martes a las 10:00 en California, en torno a las 19:00 en España (CET).
Aplicando ese mismo esquema, la ventana más razonable para iOS 26.3 se sitúa entre el lunes 9 y el martes 10 de febrero. Nada está confirmado oficialmente, pero encaja con la necesidad de reaccionar rápido a los problemas de 26.2.1 y, a la vez, dejar margen a los desarrolladores para probar que sus apps no rompen con los últimos cambios.
La consecuencia es clara: si tu iPhone está sufriendo desde finales de enero, no tendrás que esperar semanas. En cuanto el sistema te avise de la actualización a 26.3, es muy probable que ya estemos en ese intervalo del 9–10 de febrero. Quienes se muevan en entornos corporativos o dependan de la máxima estabilidad pueden incluso planificar su actualización para la noche, una vez verificado que no hay reportes masivos de errores.
Primer gran cambio: migración nativa desde Android
La novedad más llamativa —y más “estratégica”— de iOS 26.3 es el nuevo asistente de migración inalámbrica desde Android, integrado directamente en el proceso de configuración inicial del iPhone. Hasta ahora, cambiarse de un móvil Android a iPhone implicaba recurrir a la app “Move to iOS” y a un proceso algo frágil que muchos usuarios abandonaban por el camino.
Con iOS 26.3, el sistema incorpora una opción nativa durante el “Hola” inicial que permite emparejar un Android cercano, copiar datos por Wi-Fi directo y supervisar en pantalla qué se está transfiriendo, desde contactos y fotos hasta cuentas de mensajería compatibles. El objetivo es reducir a minutos un proceso que, en muchos casos, terminaba alargando la migración durante horas o dejaba archivos sueltos en servicios en la nube.
Lo más grave para la competencia es que este cambio ataca justo donde Android mantenía una ventaja: la facilidad para saltar de un fabricante a otro dentro de la misma plataforma. Si ahora cambiarse de Android a iPhone es casi tan sencillo como pasar de un Samsung a un Pixel, el coste de abandonar el ecosistema de Google se reduce de forma tangible para decenas de millones de usuarios.
Segundo gran cambio: más control sobre tu localización
El segundo bloque de novedades se centra en la privacidad. iOS 26.3 introduce un nuevo control de precisión de localización específico para las operadoras móviles, que permite limitar la información que reciben a un nivel de barrio o distrito en lugar de ubicar el terminal con exactitud de pocos metros.
En la práctica, esto significa que puedes seguir usando servicios que requieren cierta noción de dónde estás —como llamadas de emergencia o ajustes de red— sin entregar una coordenada milimétrica cada vez que el sistema consulta las antenas cercanas. En un entorno europeo donde la regulación de datos se endurece año tras año, este tipo de matices se convierte en un argumento de venta más.
Además, la actualización pule menús y avisos de permisos, haciendo más visible cuándo una app o un servicio del sistema ha accedido recientemente a tu ubicación. Combinado con las funciones ya presentes en iOS 26 —como los indicadores de cámara y micrófono en uso—, el diagnóstico es inequívoco: el sistema refuerza la narrativa de “privacidad por diseño” con ajustes concretos que el usuario medio puede entender sin ser técnico.
Tercer gran cambio: estabilidad y reparación de iOS 26.2.1
Si vienes de iOS 26.2.1, esta sección es probablemente la que más te interesa. Esa versión, lanzada con la intención de afinar la experiencia, ha acabado generando un volumen de quejas nada trivial: cuelgues esporádicos, animaciones a tirones e incluso reinicios completos en determinados iPhone 13 y 14 se han repetido en foros y redes especializadas.
iOS 26.3 llega precisamente con el mensaje opuesto: consolidar el ciclo 26 y rebajar el ruido. La RC incluye un kernel actualizado (Darwin 25.3.0) y un buen número de correcciones internas que no se detallan una por una, pero que afectan a módulos de gráficos, gestión de memoria y conectividad. En los primeros testimonios de usuarios que llevan 24–48 horas con la RC, la sensación general es de mayor fluidez y menor consumo en reposo, sobre todo en equipos con más de dos años de vida.
No esperes grandes cambios visuales ni nuevas funciones de cara al usuario. Aquí el cambio que sí notarás es otro: que tu iPhone deje de comportarse como una beta permanente. Para muchos, ese simple hecho ya justifica el salto inmediato desde 26.2.1 a 26.3 en cuanto la actualización esté disponible.
Qué iPhone serán compatibles con iOS 26.3
iOS 26 mantiene la misma base de compatibilidad que el resto de la rama 26: se requiere un chip A13 Bionic o superior, lo que en la práctica deja fuera a los iPhone XS, XS Max y XR. Si estás en uno de estos modelos, 26.2 será tu techo definitivo.
La lista de iPhone que pueden instalar iOS 26.3 incluye, entre otros:
- iPhone 11, 11 Pro y 11 Pro Max
- iPhone SE (2.ª y 3.ª generación)
- Gama iPhone 12 y 12 mini, 13 y 13 mini
- Gama iPhone 14 y 14 Plus, 14 Pro y 14 Pro Max
- iPhone 15 y 15 Plus, 15 Pro y 15 Pro Max
- Familia iPhone 16 e iPhone 17, incluido el modelo Air
En términos de mercado, estamos hablando de más del 80% del parque activo de iPhone a nivel global, según estimaciones basadas en la cuota de los modelos con A13 o superior. Este contraste con otras generaciones resulta demoledor: la base de usuarios que puede beneficiarse de una actualización correctiva como 26.3 es mucho mayor que en ciclos anteriores, lo que también explica la rapidez con la que la compañía ha movido ficha.
Si vienes de iOS 26.2.1 con problemas, por qué te interesa
La gran duda práctica es si merece la pena actualizar en cuanto llegue la notificación. Si estás en iOS 26.2.1 y experimentas cierres de apps, calentamiento inusual o un descenso brusco de la batería, la respuesta más prudente es que sí: 26.3 es, precisamente, el parche pensado para ti.
Hay varios motivos. Primero, porque la RC ya está en manos de miles de usuarios desde hace días, lo que reduce la probabilidad de que un fallo crítico llegue a la versión final sin detectarse. Segundo, porque el grueso de los cambios se concentra en estabilidad y seguridad, sin rediseños profundos ni nuevas capas de complejidad que puedan introducir errores inesperados. Y tercero, porque el ciclo de soporte de 26.2.1 será previsiblemente muy corto: una vez que 26.3 esté fuera, los futuros parches de seguridad se canalizarán por esa vía.
La única cautela razonable es la de siempre: realizar copia de seguridad —local o en iCloud— y, si dependes del iPhone para trabajar, esperar unas horas a que se acumulen las primeras impresiones tras el lanzamiento público. Pero si tu experiencia actual es mala, quedarte en 26.2.1 supone más riesgo que dar el salto a 26.3.
Si sigues en iOS 18 o anterior, qué cambia para ti
Para quienes todavía están en iOS 18, 17 o incluso versiones anteriores en dispositivos de trabajo, iOS 26.3 no es solo “otro punto más”. Es la puerta de entrada a varias capas de cambio acumuladas: el rediseño “Liquid Glass” de iOS 26, las primeras funciones de Apple Intelligence (en los modelos compatibles) y un modelo de permisos más granular en cámaras, micrófonos y localización.
Actualizando directamente a 26.3 te saltas, además, los baches de 26.0, 26.1 y 26.2.1, llegando a un sistema más rodado y con meses de parches encima. La contrapartida es que tendrás que invertir tiempo en familiarizarte con una estética más brillante y animada, así como con cambios en la pantalla de bloqueo y el Centro de Control, que ahora integran más efectos de profundidad y reflejos.
En términos de productividad, el impacto es doble: por un lado, mejoras claras en rendimiento en modelos con A15 o superior; por otro, un ecosistema de apps que ya ha adoptado como base iOS 26, especialmente en herramientas profesionales y de banca. El diagnóstico es inequívoco: si tu iPhone es compatible y tu organización no impone restricciones, 26.3 es una puerta de entrada más segura al nuevo ciclo que las primeras versiones de septiembre.

