Kraft Heinz paraliza su escisión en dos y hunde sus acciones en bolsa
Kraft Heinz ha sorprendido al mercado al paralizar su plan de escisión corporativa, una decisión que ha provocado una caída del 6% en sus acciones antes de la apertura bursátil. El nuevo consejero delegado, Steve Cahillane, ha justificado el giro estratégico asegurando que la mayoría de los problemas de la compañía son “solucionables y están bajo nuestro control”, apostando por un plan integral de recuperación basado en inversión, innovación y reposicionamiento de precios.
Un cambio de rumbo inesperado
La multinacional de alimentación había anunciado en septiembre su intención de dividir la empresa en dos compañías independientes:
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Una centrada en productos de alimentación básica (groceries)
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Otra enfocada en salsas, condimentos y untables (sauces and spreads)
El objetivo era desbloquear valor para los accionistas tras una década de resultados decepcionantes desde la fusión entre Kraft y Heinz, impulsada por Berkshire Hathaway (Warren Buffett) y 3G Capital.
Sin embargo, la nueva dirección ha decidido congelar el proceso de separación, argumentando que el foco debe estar en la ejecución operativa y la recuperación del crecimiento rentable.
“Mi prioridad número uno es devolver a la empresa a un crecimiento rentable”, afirmó Cahillane, quien asumió el cargo en enero.
“Creemos que es prudente pausar el trabajo relacionado con la separación”.
Impacto en el mercado y ahorro de costes
La decisión ha sido recibida con escepticismo por los inversores, provocando una fuerte caída en bolsa del 6%. No obstante, la compañía subrayó que la paralización del plan evita costes adicionales de 300 millones de dólares en disynergias previstas para 2026, vinculadas al proceso de escisión.
Desde Barclays, el analista Andrew Lazard valoró positivamente el cambio estratégico, aunque advirtió que la recuperación será gradual:
“Reinvertir en el negocio y pausar la separación es el primer paso correcto, pero revertir la pérdida de cuota de mercado llevará tiempo”.
Nueva estrategia de crecimiento rentable
Inversión en marketing, I+D e innovación
Cahillane ha presentado un plan centrado en la reconstrucción del negocio desde dentro, con una inversión de 600 millones de dólares destinada a:
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Marketing
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Investigación y desarrollo (I+D)
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Recuperación del negocio en EE.UU.
Además, la compañía incrementará su inversión en I+D un 20% en 2026 respecto a 2025, con foco en:
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Innovación de producto
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Nutrición
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Valor para el consumidor
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Segmentos de precio más accesibles
Kraft Heinz, al igual que otras compañías del sector de alimentos envasados, sufre una caída de la demanda debido a:
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Años de subidas de precios
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Consumidores más sensibles al coste
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Migración hacia marcas más baratas
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Falta de innovación frente a competidores
Cahillane reconoció que la empresa subió precios para combatir la inflación sin ofrecer beneficios adicionales al consumidor, lo que afectó negativamente a la percepción de valor.
Ahora, la compañía buscará reposicionar su catálogo con productos más asequibles, siguiendo una estrategia similar a la de PepsiCo, que recientemente redujo precios en marcas como Lay’s y Doritos tras la reacción negativa de los consumidores.
Una reversión poco común en el mundo corporativo
La decisión de Kraft Heinz es especialmente llamativa porque solo 1 de cada 10 escisiones corporativas se cancela, según un informe de KPMG (2022).
La compañía preveía cerrar la separación a finales de 2026 y había fichado precisamente a Cahillane para liderar ese proceso. Este giro supone una ruptura estratégica con la visión del anterior CEO, Miguel Patricio, quien defendía que la estructura del grupo impedía una asignación eficiente del capital.
Presión de Berkshire Hathaway y entorno adverso
En enero, las acciones de Kraft Heinz ya se habían desplomado tras conocerse que Berkshire Hathaway podría vender su 27,5% del capital, poniendo fin a una inversión histórica que no dio los resultados esperados para Warren Buffett.
Además, la empresa ha presentado resultados del cuarto trimestre por debajo de las previsiones y ha anticipado un beneficio en 2026 inferior a las expectativas del mercado.
La compañía prevé un crecimiento orgánico de ventas netas de entre 1,5% y 3,5% en 2026, condicionado además por el retraso en los programas de ayudas alimentarias en EE.UU. (food stamps), que impactarán negativamente en la demanda.
Una apuesta por la reconstrucción interna
Kraft Heinz abandona la vía financiera de la escisión y apuesta por una transformación operativa profunda, basada en inversión, innovación, reposicionamiento de precios y recuperación del valor de marca.
El mercado ha reaccionado con desconfianza, pero la nueva dirección busca construir un crecimiento sostenible a largo plazo. El éxito del plan dependerá de la capacidad de la compañía para recuperar cuota de mercado, reconectar con el consumidor y competir en un entorno cada vez más dominado por el precio, la innovación y la eficiencia.