El dron iraní que dispara el oro y hunde a la tecnología: SPX y Nasdaq caen, oro supera 5.000$
El mercado ha despertado con un cóctel difícil de digerir: Estados Unidos derribando un dron iraní Shahed-139 junto al portaaviones USS Abraham Lincoln, el oro rebasando otra vez los 5.000 dólares por onza, un desplome tecnológico de 285.000 millones de dólares tras el salto en IA de Anthropic y un cripto mercado que se ha dejado 468.000 millones en apenas siete días. Como contrapeso, Donald Trump ha firmado la ley que pone fin al cierre parcial del Gobierno federal, reduciendo uno de los focos de tensión en Washington.
En mitad de este ruido, los datos de PMI de servicios en China apuntan a un inicio de año razonablemente sólido en Asia, mientras los inversores se preparan hoy para una batería de indicadores en Europa y Estados Unidos, con el foco en los PMI de servicios y el IPC flash de la eurozona.
Un mercado atrapado entre drones, oro y riesgo político
El nuevo incidente entre Estados Unidos e Irán ha devuelto el riesgo geopolítico al centro de la pantalla. El derribo del dron Shahed-139 cerca del USS Abraham Lincoln en el Mar Arábigo, sin bajas ni daños para la Armada estadounidense, ha bastado para que los inversores activaran de nuevo el modo refugio. Poco después, lanchas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica acosaban al petrolero estadounidense Stena Imperative en el Estrecho de Ormuz, hasta que la intervención del destructor USS McFaul evitó males mayores.
La reacción inmediata ha sido clara: petróleo al alza y oro disparado. Los futuros de crudo recuperan parte del castigo del lunes y la prima de riesgo en la zona vuelve a ensancharse. El mercado no descuenta una guerra abierta, pero sí un entorno de tensión crónica en el principal chokepoint energético del planeta.
El movimiento llega en un momento en que Washington y Teherán exploran posibles reuniones nucleares. Trump ha advertido ya de que habrá “consecuencias” si no se avanza hacia un acuerdo. El mensaje para los mercados es inequívoco: cada paso en falso en la negociación puede traducirse en un nuevo tramo de volatilidad en materias primas y en activos de riesgo.
El criptoinvierno exprés: medio billón evaporado en siete días
El otro gran foco de tensión está en el universo cripto. Desde el 29 de enero, la capitalización total del mercado se ha reducido en torno a 468.000 millones de dólares, según datos de plataformas de seguimiento, en lo que supone una de las mayores pérdidas de valor en tan corto espacio de tiempo desde 2022. Bitcoin ha liderado la caída, marcando mínimos no vistos desde la reelección de Donald Trump en noviembre de 2024, antes de rebotar tímidamente en la sesión asiática.
La criptomoneda reina acumula ya un descenso cercano al 39% desde los máximos de octubre, lo que pone en entredicho, una vez más, su narrativa como “oro digital”. En un contexto de guerra soterrada en Oriente Medio, dudas sobre la política de la Reserva Federal y ruido político en Washington, el comportamiento de bitcoin se parece más al de un activo de riesgo extremo que al de un refugio.
El golpe no es sólo de precio. Buena parte de las nuevas estructuras financieras —ETF, productos estructurados, balances corporativos con cripto en caja— ven cómo las pérdidas latentes se disparan. La consecuencia es clara: la corrección ya no afecta sólo a traders minoristas, sino a empresas y vehículos de inversión que habían convertido el relato cripto en una pieza más de su estrategia financiera.
Anthropic sacude a la vieja tecnología y borra 285.000 millones
Mientras el oro se dispara y las criptomonedas sangran, la tecnología tradicional sufre su propio terremoto. El anuncio de un nuevo avance en automatización con inteligencia artificial por parte de Anthropic ha provocado una venta masiva que el mercado cuantifica en 285.000 millones de dólares de capitalización evaporada en apenas una sesión. La ola no se limita a compañías de software clásico: afecta también a servicios financieros, legaltech, firmas de datos y gestores de crédito.
El temor de fondo es que la nueva generación de modelos de IA pueda sustituir o erosionar modelos de negocio basados en horas facturables, procesamiento manual de información o análisis de riesgo tradicional. En Estados Unidos, el Nasdaq 100 llegó a caer un 2,4% intradía, mientras en Asia se registraban descensos de calado en gigantes tecnológicos expuestos a servicios corporativos.
Los analistas coinciden en que 2026 será el año de la criba: las empresas que logren integrar la IA para mejorar márgenes y productividad seguirán recibiendo primas de valoración, mientras que quienes vean su negocio canibalizado por herramientas más baratas y automatizadas sufrirán ajustes mucho más duros. El contraste con la fase anterior, en la que toda compañía que pronunciaba “IA” subía en bolsa, resulta demoledor.
Trump levanta el cierre y compra tiempo a la economía
En el plano político, la noticia más constructiva llega desde Washington. Donald Trump ha firmado la ley que pone fin al cierre parcial del gobierno federal, después de una votación de infarto en la Cámara de Representantes saldada con 217 votos a favor y 214 en contra. El texto garantiza financiación para la práctica totalidad de la Administración hasta final del año fiscal, y para el Departamento de Seguridad Nacional hasta mediados de febrero.
Durante el acto en el Despacho Oval, Trump defendió el paquete como “fiscalmente responsable”, insistiendo en que recorta gasto superfluo y protege programas clave. Por su parte, el presidente de la Cámara, Mike Johnson, se apresuró a subrayar que el gasto público “se está reduciendo año tras año”, un mensaje dirigido tanto a los halcones del déficit como a los mercados.
A corto plazo, la reapertura evita un impacto mayor en consumo, servicios federales y confianza empresarial. Pero el episodio deja un poso inquietante: el cierre se ha consolidado como herramienta de presión recurrente, y basta con que un pequeño grupo de congresistas bloquee el presupuesto para que la primera economía del mundo vuelva a coquetear con el parón institucional. El riesgo político, por tanto, no desaparece; sólo se aplaza.
El oro rompe otra vez los 5.000 dólares por onza
En este contexto, el oro ha recuperado con rapidez su papel de barómetro del miedo. Tras dos sesiones de ventas extremas, el metal precioso ha vuelto a superar la barrera de los 5.000 dólares por onza, con una subida en torno al 2% en la jornada. A las 20:26 ET, la cotización se movía alrededor de los 5.044,66 dólares, mientras la plata avanzaba un 2,5% hasta los 86,92 dólares.
El repunte alcanza también a otros metales como el platino (+0,81%) y el paladio (+0,90%), reflejando un giro sincronizado hacia activos considerados refugio en un momento de alta incertidumbre. El driver inmediato es la tensión con Irán, pero también pesan las dudas sobre qué línea seguirá la Reserva Federal bajo el nuevo liderazgo y cómo afectará a la inflación real en los próximos trimestres.
Para muchos gestores, la secuencia de las últimas semanas —desplome histórico y rebote casi en V— confirma que el oro se ha convertido en un activo extremadamente táctico: se compra y se vende a gran velocidad según los titulares, pero mantiene su estatus de seguro último cuando la política y la geopolítica se combinan con volatilidad financiera.
China resiste con servicios mientras Occidente mira a los PMI
Fuera del eje Washington–Teherán, la otra pieza relevante del día está en China. El PMI de servicios generales de RatingDog ha pasado de 52,0 en diciembre a 52,3 en enero, consolidando una expansión moderada del sector. El PMI compuesto también mejora, hasta 51,6 desde 51,3, lo que sugiere que la segunda economía del mundo ha arrancado el año con una base razonablemente sólida, al menos en lo que respecta a servicios.
Según Yao Yu, fundador de RatingDog, “el sector servicios ha comenzado el año con una base sólida”, impulsado por cultura, turismo y restauración. De cara a febrero, las vacaciones del Año Nuevo Lunar deberían proporcionar un nuevo empujón al consumo interno, mientras los servicios a productores entran en una pausa estacional.
Para el resto del mundo, la atención se centra hoy en una batería de PMI de servicios en Japón, España, Italia, Francia, Alemania, la eurozona en su conjunto y Reino Unido, además del IPC flash de la eurozona. En Estados Unidos, el mercado espera el cambio de empleo de ADP, el análisis de riesgos del Tesoro y el PMI de servicios, datos clave para calibrar la salud real de la economía al margen del ruido político.
Agenda del día y pulso de los mercados
En la parte micro, la sesión viene cargada. Presentan resultados del cuarto trimestre compañías de peso como Eli Lilly, Uber y Merck & Co., mientras que, a cierre del mercado estadounidense, será el turno de Google y Qualcomm, dos termómetros esenciales para medir el estado de ánimo en tecnología y publicidad digital.
En Europa, la sesión arranca con índices prácticamente planos, pero con un sesgo claro: energía y bancos apoyados en el repunte del crudo y en la expectativa de tipos altos por más tiempo, frente a tecnología y consumo discrecional todavía bajo presión por el miedo a la IA y a un consumidor más prudente.
Mercado de las 7:40 hora de Europa central, con los principales indicadores:
| Símbolo | Última | Cbo | Cambio % |
|---|---|---|---|
| SPX | 6.917,81 | -58,63 | -0,84% |
| IBEX35 | 18.119,21 | 4,00 | 0,02% |
| NDX | 25.338,62 | -399,99 | -1,55% |
| DXY | 97,324 | -0,057 | -0,06% |
| VIX | 18,01 | 1,66 | 10,15% |
| BRENT | 67,445 | -0,240 | -0,35% |
| USOIL | 63,62 | -0,27 | -0,42% |
| BTCUSDT | 76.665,99 | 895,78 | 1,18% |
| GOLD | 5.061,120 | 115,08 | 2,33% |
