Semana decisiva en el IBEX35, Dow Jones y S&P 500: mercados en rojo, terremoto en el oro y cita clave con el BCE

Las bolsas globales corrigen tras el giro hawkish en la Fed mientras los inversores se preparan para una avalancha de resultados tecnológicos y datos de empleo en Estados Unidos
Trader EPA/JUSTIN LANE
Trader EPA/JUSTIN LANE

Los mercados llegan a la próxima semana a la defensiva. Wall Street encadenó su segunda sesión de caídas, Asia arranca con tono mixto y el oro acaba de sufrir su mayor desplome diario desde 1983, justo cuando los bancos centrales y los datos de empleo vuelven al centro del tablero.
El detonante inmediato ha sido el anuncio de Donald Trump proponiendo al exgobernador Kevin Warsh como próximo presidente de la Reserva Federal, una figura percibida como claramente más dura con la inflación y partidaria de un balance de la Fed más pequeño. A ello se ha sumado un dato de precios en Estados Unidos más fuerte de lo previsto, lo que ha disparado el dólar y ha presionado a renta variable y materias primas.
Con este telón de fondo, la semana que arranca concentra todos los focos: resultados de gigantes como Disney, Palantir, AMD, Qualcomm, Alphabet y Amazon, la publicación del ADP de empleo privado y de las nóminas no agrícolas y las primeras reuniones del año del Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra. En juego no está solo el corto plazo bursátil, sino la credibilidad del relato del “aterrizaje suave” y el calendario real de bajadas de tipos en 2026.

Mercados en rojo tras el giro hawkish en la Reserva Federal

El cierre del viernes dejó una fotografía clara de aversión al riesgo. En Estados Unidos, el Dow Jones cedió un 0,36 % (179 puntos) hasta los 48.892 puntos, el S&P 500 retrocedió un 0,43 % hasta 6.939 puntos y el Nasdaq Composite cayó un 0,94 %, borrando más de 220 puntos en una sola sesión. La tecnología, que había liderado el rally de los últimos meses, fue la más castigada.

A nivel global, el índice MSCI de renta variable mundial perdió cerca de un 0,7 % en la sesión, aunque todavía se mantiene en terreno positivo en el cómputo semanal y marca el mejor mes desde septiembre. El mensaje es claro: la subida acumulada deja poco margen de error cuando el mercado empieza a descontar un presidente de la Fed potencialmente más agresivo y una inflación que no termina de ceder al ritmo deseado.

En Europa, en cambio, el último día de enero se saldó con subidas moderadas. El índice de referencia cerró la sesión con un avance del 0,6 %, encadenando siete meses consecutivos de ganancias y logrando un alza cercana al 3 % en el mes. Es la racha más larga desde 2021, sostenida por unos resultados empresariales sólidos y por la expectativa de que el BCE no podrá mantener los tipos restrictivos demasiado tiempo si el crecimiento sigue débil.

Radiografía de cierre: índices, bonos, divisas y materias primas

La siguiente tabla resume cómo llegan los principales activos a la apertura asiática, tras la sesión de nervios en Wall Street y el desplome del oro. Es el punto de partida para una semana en la que se cruzan resultados, bancos centrales y datos macro sensibles:

 

Categoría Activo Nivel / Precio Cambio neto
Renta variable
Acciones S&P/ASX 200** 8.869,10 -58,40
Acciones DJIA** 48.892,47 -179,09
Acciones Nasdaq** 23.461,82 -223,31
Acciones S&P 500** 6.939,03 -29,98
Acciones SPI 200 Fut 8.767,00 -60,00
Acciones SSEC** 4.117,95 -40,04
Acciones NZX 50** 13.423,18 74,57
Acciones Nikkei** 53.322,85 -52,75
Acciones FTSE** 10.223,54 51,78
Acciones Hang Seng** 27.387,11 -580,98
Acciones STI** 4.905,13 -24,90
Acciones KOSPI** 5.224,36 3,11
Bonos soberanos (rendimiento %)
Bonos JP 10Y 2,2490 0,0050
Bonos AU 10Y 4,8060 -0,0030
Bonos NZ 10Y 4,6380 0,0000
Bonos KR 10Y 3,5770 0,0350
Bonos US 10Y 4,2414 0,0140
Bonos US 30Y 4,8720 0,0180
Divisas (frente al dólar)
Divisas SGD/USD 1,2721 0,0080
Divisas AUD/USD 0,6950 -0,0013
Divisas EUR/USD 1,1847 -0,0001
Divisas THB/USD 31,5300 0,3200
Divisas IDR/USD 16.780 35,00
Divisas MYR/USD 3,9390 0,0140
Divisas CNY/USD 6,9566 0,0060
Divisas KRW/USD 1.450,31 18,73
Divisas NZD/USD 0,6014 -0,0004
Divisas JPY/USD 154,7300 -0,0300
Divisas PHP/USD 58,8450 -0,0890
Divisas INR/USD 91,6710 -0,1060
Divisas TWD/USD 31,4680 0,1410
Divisas HKD/USD 7,8129 0,0079
Materias primas
Materias primas Oro spot 4.864,35 -530,53
Materias primas Oro futuro EE. UU. 4.745,10 -609,70
Materias primas Mineral de hierro 773 (CNY) -2,00
Materias primas TOCOM caucho 341 (JPY) -3,50
Materias primas Plata (Londres) 84,6337 -31,4833
Materias primas Brent crude 70,69 -0,02
Materias primas TRJCRB índice
Materias primas Cobre LME 13.705 618,50
** indica precio de cierre. Datos en puntos, rendimientos (%) o precios en moneda local/dólares, según corresponda. Cierres a las 20:18 GMT.

 

La lectura de conjunto es nítida: renta variable global en tono correctivo, dólar fuerte, repunte de las tires estadounidenses y desplome histórico en los metales preciosos, con el oro borrando en horas buena parte de las subidas de las últimas semanas.

Resultados tecnológicos a examen: de Disney a Amazon

En este contexto, la temporada de resultados afronta una semana crucial. Disney, Palantir, AMD, Qualcomm, Alphabet y Amazon se convierten en el centro del relato bursátil, no solo por su peso en los índices, sino porque concentran la narrativa dominante de los últimos trimestres: la inteligencia artificial como motor de crecimiento.

Los inversores van a exigir algo más que promesas. Buscarán crecimiento real de ingresos asociados a productos de IA, mejora de márgenes en negocios intensivos en inversión —como la nube y los centros de datos— y guías para 2026 que justifiquen valoraciones exigentes tras un rally de más de dos dígitos en muchas de estas compañías.

En el caso de Disney, el mercado quiere claridad sobre tres frentes: la rentabilidad del ‘streaming’, la evolución de los parques temáticos en un entorno de renta disponible ajustada y el calendario de sucesión en la cúpula. Palantir se enfrenta a un test clave sobre la traslación de contratos de defensa al negocio comercial, mientras AMD y Qualcomm deben demostrar que el ciclo de chips ligados a IA sigue lejos de agotarse.

Alphabet y Amazon, por su parte, tienen que convencer de que pueden combinar crecimiento en nube y publicidad con disciplina en costes. Cualquier señal de que el gasto corporativo se frena o de que el consumo empieza a resentirse podría amplificar la corrección ya iniciada en el Nasdaq.

Empleo e inflación en Estados Unidos: el árbitro de la Fed

La otra gran cita de la semana llega desde el mercado laboral estadounidense. Tras un cierre de año con una creación de apenas 50.000 puestos de trabajo y una tasa de paro en el entorno del 4,4 %, el consenso espera un rebote suave hacia los 70.000 empleos en las nóminas no agrícolas de enero. El informe ADP del miércoles actuará como primer termómetro.

El matiz clave no será solo cuántos puestos se crean, sino a qué ritmo crecen los salarios. Un dato de inflación más fuerte de lo esperado y la nominación de Kevin Warsh —considerado partidario de tipos más altos y un balance más reducido— han bastado para elevar el rendimiento del bono a diez años estadounidense por encima del 4,2 % y para que el dólar se revalorice cerca de un 0,8 % frente a la cesta de divisas principales.

En ese contexto, un empleo todavía robusto obligaría a la Fed a mantener durante más tiempo una política restrictiva, aplazando los recortes de tipos que el mercado había empezado a anticipar para la primera mitad de 2026. Por el contrario, una sorpresa claramente a la baja en empleo y salarios reabriría la puerta a un calendario de relajación más temprano, aunque a costa de reforzar el temor a un enfriamiento más acusado de la economía.

BCE y Banco de Inglaterra: tipos congelados, crecimiento bajo vigilancia

Al otro lado del Atlántico, el BCE y el Banco de Inglaterra celebran el jueves reuniones clave. Nadie espera movimientos en los tipos oficiales: la prioridad es mantener la credibilidad frente a una inflación que se acerca al objetivo, pero que todavía no se declara vencida.

En la eurozona, la inflación general se ha aproximado al 2 %, pero el crecimiento apenas avanza a ritmos cercanos al 0,3 % trimestral, rozando la recesión técnica en algunas economías. El BCE tendrá que decidir si sigue insistiendo en que es “demasiado pronto” para hablar de recortes o si empieza a reconocer abiertamente que el riesgo de crecimiento débil pesa cada vez más en sus deliberaciones. Cualquier cambio de tono será escrutado al milímetro por unas curvas que ya descuentan varios recortes en la segunda mitad del año.

En Reino Unido, el Banco de Inglaterra se mueve en un equilibrio todavía más incómodo: inflación aún por encima de sus pares desarrollados, crecimiento anémico y un mercado inmobiliario en fase de ajuste. Mantener los tipos en niveles restrictivos durante más tiempo puede contener los precios, pero a costa de prolongar una situación de estancamiento de facto que ya se nota en consumo e inversión.

Asia entre el rally de Seúl y el susto bursátil en China

La sesión asiática recoge este lunes un mapa muy heterogéneo. El Nikkei japonés cerró el viernes con un descenso del 0,1 %, encadenando su segunda semana a la baja tras un rally histórico, mientras los futuros del S&P/ASX 200 apuntan a caídas adicionales en Australia, con el índice australiano ya cediendo un 0,7 % y la presión acumulándose sobre las mineras.

En China y Hong Kong, el tono fue abiertamente negativo: el Shanghai Composite cayó en torno a un 1 %, después de haberse dejado hasta un 2,2 % en los peores momentos de la sesión, y el Hang Seng perdió casi 600 puntos. El detonante fue el desplome del oro, que desencadenó ventas indiscriminadas en sectores relacionados con materias primas y un aviso inusual de la prensa oficial sobre el riesgo de operativa especulativa.

El contraste con Corea del Sur es llamativo. El KOSPI firmó su mayor subida mensual en casi tres décadas, impulsado por un rally de los fabricantes de chips que se benefician de la ola de inversión en IA. El viernes, el índice cerró en máximos históricos, en 5.224 puntos, pese a recortar parte de las ganancias intradía. Es una muestra de cómo el entusiasmo por la IA convive con la ansiedad por la política monetaria en la misma región.

El desplome del oro y la señal de los metales

Si hay un gráfico que resume el giro de sentimiento del mercado, es el del oro. Tras marcar un máximo histórico por encima de los 5.500 dólares por onza, el metal precioso se desplomó cerca de un 9,5 % en una sola sesión, hasta la zona de los 4.880 dólares. La caída, la más intensa desde 1983, arrastró también a la plata, que llegó a perder casi un 30 % en su peor día registrado.

El movimiento no es solo técnico: refleja el impacto de un dólar más fuerte, de unas expectativas de tipos más altos durante más tiempo y de un ajuste violento de posiciones largas que se habían acumulado en el mercado de futuros. La lectura para los inversores es clara: incluso los activos considerados refugio no están inmunes a shocks de política monetaria tan bruscos.

En el complejo de metales industriales, el cobre corrigió parte del rally reciente, aunque se mantiene claramente por encima de los 13.000 dólares por tonelada, señal de que el mercado sigue descontando una demanda sólida vinculada a transición energética e infraestructura. El mineral de hierro cerró ligeramente a la baja, con precios en el entorno de los 770-790 yuanes por tonelada, mientras el Brent se mantiene cerca de los 71 dólares, consolidando máximos de seis meses en un contexto de tensiones persistentes entre Estados Unidos e Irán.

Tres posibles guiones para una semana de alto voltaje

Con este punto de partida, los mercados afrontan una semana que puede redefinir el tono del primer trimestre. El escenario benigno pasa por unos resultados tecnológicos razonables, datos de empleo que confirmen un enfriamiento suave y bancos centrales que mantengan un mensaje de prudencia sin añadir dosis extra de dureza. En ese caso, lo más probable sería una consolidación lateral, con rotaciones sectoriales pero sin cambios de régimen.

Un segundo guion, más incómodo, combinaría sorpresas negativas en beneficios —sobre todo en compañías muy expuestas al relato de la IA— con un dato de empleo flojo y un BCE y un Banco de Inglaterra que reconozcan abiertamente la fragilidad del crecimiento. Esa combinación reforzaría la narrativa de “crecimiento débil con tipos aún altos”, algo que históricamente ha generado correcciones más profundas en la renta variable.

El tercer escenario, menos probable pero no descartable, es el de un dato de empleo y salarios fuerte que obligue a reabrir el debate sobre nuevas subidas o retrasos significativos en las bajadas de tipos. “Más tiempo con tipos altos” se convertiría de nuevo en el mantra de los bancos centrales, con el consiguiente impacto sobre valoraciones de crecimiento, divisas emergentes y materias primas.

Entre esos tres caminos se va a decidir buena parte del relato de mercado de las próximas semanas. La única certeza, a la vista de los movimientos del viernes, es que la tolerancia al error de bancos centrales, empresas y gobiernos se ha reducido drásticamente: las sorpresas ya no se descuentan, se castigan.

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